El
cuerpo entre el espacio del organismo y el del lenguaje
giCC
grupo de investigacion en los fenómenos contemporáneos
Formación
sesion del Sábado, 14 de abril del 2007
http://www.geifc.org/grupos/grupos.htm
Sesión teórica: El
cuerpo, de la geometría a la topología.
Texto trascrito por
Isabel Muñoz
Revisado por
Geometría y
lenguaje
a) El significante y su soporte de letras
b) La cadena significante y sus extensiones. La
geometría proyectiva del deseo
c) La geometría tórica del cuerpo y la escritura sobre
él. La relación entre la letra hablada y la letra escrita como intermediación
entre el decir y el cuerpo
d) La tridimensionalidad no cartesiana del aparato
psíquico
A partir de las pistas que dio Lacan para formalizar algo distinto que la geometría clásica.
Introducción:
¿Qué significa pensar geométricamente?
Las personas que han
tenido formación de tipo cientifista, en las ciencias, creen que lo que se
llamaba “ciencias” y “letras” son distintas, pero es falso porque las dos son
teorías de
En el arte la
geometría está pensada como un soporte, como un apoyo. Lo que importa es la
obra, no la geometría (ejemplo: el Cristo de Dalí). En cambio, en las
disciplinas científicas ya no es solamente un soporte sino que es la
herramienta de trabajo. Ésta seria la diferencia fundamental. Sería una
herramienta de trabajo que se dan para pensar y que viene fundamentalmente desde
los griegos. Es decir, el pensamiento fundamental, ese momento en que se hace
el pensamiento históricamente como saber. El conocimiento filosófico empieza
con las geometrías euclidianas y con
En cambio, la
geometría está absolutamente separada. Nadie había pensado geométricamente el
lenguaje, no se le había ocurrido a nadie hasta Lacan. El hecho de pensar
geométricamente es un método. No solamente es la manera de hacer las cosas,
sino que es un método. El método geométrico. Por eso los lógicos, cuando han
intentado hacer de la lógica algo más serio que simplemente cuatro postulados,
lo hacen geométricamente, es decir, importan el modelo de la geometría que es
Pero cuando entramos en cuestiones psíquicas, entonces nos encontramos que hay que situar bien el psicoanálisis entre las dos disciplinas, la geometría del organismo y el espacio del lenguaje.
Creo que el gran salto que Lacan hizo fue darse cuenta que el programa básico de lo humano es el lenguaje. Ése es el programa básico y sobre eso se va a poder construir un montón de cosas, o no, pero ése es el programa básico, nuestro Windows.
Lo importante es que bajo una lengua hay una estructura de lenguaje, que los lingüistas no han estudiado. Los lingüistas estudian la gramática de la lengua (Chomski, por ejemplo). Pero la estructura del lenguaje es algo que está por hacer, que sería algo común a todas las lenguas, más allá de una gramática concreta de una o de otra. Si el organismo no tiene, en un momento determinado, esta unión con el programa básico no hay sujeto y si no hay sujeto no tiene cuerpo. Ésta seria la hipótesis primera: no tiene cuerpo.
El cuerpo no es el organismo. El organismo es el cuerpo que estudia la biología por ejemplo, y la medicina en particular. Es un organismo con una serie de sistemas que funciona de una manera determinada, o a ellos les parece que funciona de una manera determinada. En algunas cosas aciertan y en otras no.
Pero, en cambio, tener cuerpo (eso se ve muy bien sobre todo en las esquizofrenias) es otra cosa. Consiste en que el sujeto que se ha podido constituir a partir de ese programa fundamental del lenguaje y de hacer operaciones mucho más complicadas después, pero gracias a ese “Windows básico” construya un cuerpo. Por ejemplo, como cuando te venden un ordenador y hay que instalar el programa básico porque si no lo instalas no puedes cargar nada más. Si el sujeto no se construye con ese “programa básico del lenguaje” no tiene un cuerpo, en el sentido que se puede decir: un cuerpo libidinal. Un cuerpo propio. Un cuerpo sentido como algo propio. Está el organismo que funciona, vayan ustedes a saber cómo, pero no tiene un cuerpo.
La constitución de un cuerpo necesita de alguna manera que el aparato psíquico lo in-corpore. Con lo cual aparece una paradoja: hay un organismo, un objeto físico, que sostiene el aparato psíquico que a su vez tiene que tener internamente un cuerpo. Ahí se ve una especie de dobladura en donde no se sabe quién contiene a quién. Si se le pregunta a un biologicista dirá que el organismo contiene a la psique; pero si le preguntas a un psicoanalista te dirá que la psique contiene un cuerpo y ambos tienen razón. Son dos maneras de verlo desde dos puntos radicalmente distintos.
¿Por qué? Porque nadie tiene a nadie; es decir: hay que intentar no pensar en las muñecas rusas, que unas contienen a las otras. Ésta es una manera de pensar muy clásica, es la manera de pensar el espacio clásico más elemental. Pero hay otras muchas maneras de pensar el espacio para poder articular que una cosa contenga a la otra y a su vez sea contenida por ella. Ésta seria un poco la segunda idea fundamental.
Las disciplinas
orientales siempre pensaron que el organismo y el cuerpo no eran lo mismo, de
ahí que a veces se enfrenten con la medicina basada en
Son los cirujanos los que aportaron la idea de que el organismo tenía una geometría, estaba constituido de una manera determinada y había que respetar esa geometría para cualquier operación que se quisiera hacer sobre ella. Si no se respetaba eso no funcionaba. Fueron los médicos los primeros que dijeron que si hay problemas hay que respetar los bichos y cuidar las infecciones, porque si no se te mueren todos. Entonces, la operación a veces estaba bien, desde el punto de vista mecánico, pero luego aparecía un problema biológico: que se infectaban y se morían… Un cirujano que no conozca la geometría de un organismo no puede trabajar, aparte de saber medicina, y aparte de tener un cierto arte.
¿El problema cuál es? Que en el momento que el sujeto se encuentra con esta cosa del lenguaje y el organismo, la única manera de pensar que el lenguaje empalme con el organismo es pensar que el lenguaje también crea un espacio. Es la tercera idea fundamental. Que de la misma manera que compartimos un espacio físico, si le llamamos espacio tridimensional clásico – seria el que estudia la física, también el lenguaje genera un espacio de otro tipo y que es un espacio que se comparte con los demás organismos vía el sujeto.
Eso se ve muy bien
en las patologías cuando hay alguien que no comparte el espacio del lenguaje
con los demás (no me refiero a una lengua); por ejemplo, si uno no comparte una
lengua con los demás está con los demás, pero no se entera de nada; si no sabe
una lengua bien, parece tonto porque el pensamiento está muy ligado a
Esta seria la clave de la cuestión ¿Cómo hacer el empalme entre el organismo como espacio, por un lado, y el espacio del lenguaje donde está el sujeto, que es otra cosa, y en medio, crear el cuerpo como algo espacial pero que tiene una pata en los dos lados? ¿Cómo poder pensarlo espacialmente? Por que si no, no hay manera de empalmarlo.
Si miras el
organismo geométricamente -las filosofías orientales pensaron siempre más las
cuestiones médico biológicas por el lado de un espacio geométrico-, el cuerpo
queda más bien visto como una geometría, algo así como meridianos y paralelos.
Circuitos, cosa que llama mucho la atención a los médicos occidentales, porqué
ellos miran sistemas. Entonces, si para los médicos aquí está el sistema
digestivo y aquí está el corazón, en principio, no tienen nada que ver uno con
otro, como sistema. Su geometría, la oriental, no tiene nada que ver con
¿Cuál seria la geometrización psicológica? Por ejemplo, la psicología científica del cuerpo solamente habla de la imagen del cuerpo: un niño debe tener una imagen propia; entonces, en los colegios, si no la tiene se le refuerza, como lo que hacen las madres como un juego: nariz, orejitas… pero en el cuerpo hay zonas complicadas, es importante darse cuenta de esa diferencia; no solamente son meridianos y paralelos, tenemos “triángulos de las bermudas”; hay un ombligo ahí dificultoso, de los cuales no se puede hablar y si se habla, además, se considera grosero. Hay zonas dificultosas, es importante darse cuenta de eso.
¿Por qué es dificultoso? Porque hay un discurso basado en el lenguaje que ha puesto una dificultad. Para el sistémico no hay ninguna dificultad que no sea exactamente cualquier enfermedad que pase por ahí como las que pasan por otros lugares. Es verdad que la naturaleza puso ahí las enfermedades venéreas para fastidiar, pero también están las cardiopatías para fastidiar, es decir, todos pueden tener problemas. Ese punto es absolutamente clave. Este es el marco en el que nos movemos. La psicología científica se mueve en un marco puramente imaginario, desde el punto de vista de las imágenes, en el cual el cuerpo del sujeto es una imagen. Entonces, la imagen debe estar completa, debe estar lo más proporcionada posible en función de las edades; eso se ve muy bien, por ejemplo, cuando un niño pequeño te hace un dibujo de su madre, normalmente la pinta bastante deformada unas veces y es porque no tiene la habilidad, vamos a decir, psicomotora y otra cosa es cuando hace deformaciones buscadas y sobre eso se interpreta. Hay una doctrina sobre eso, unas terapias que se basan en hacerlo dibujar y ver un poco, por ejemplo, el tamaño. El primer concepto geométrico es la distancia, el tamaño, si mamá es así de grande y papá es así de pequeño o si papá no está. Fíjense cómo en un dibujo los niños, sobre todo cuando no se sabe muy bien hacerlos hablar, se usa como una técnica hacerlos dibujar o jugar… y que si aparecen una serie de dificultades ahí -con el tamaño de la imagen- quiere decir que el sujeto tiene problemas.
Con lo cual, sin darse cuenta, lo que están diciendo es que el aparato, la imagen del cuerpo depende de la construcción simbólica. Eso es lo que están diciendo. Lo que pasa es que la psicología mira el cuerpo simplemente desde un punto de vista del aprendizaje, aprender a, saber cómo, resolver problemas.
El problema es que el cuerpo tiene otras muchas funciones. El cuerpo que interesa más del lado psicoanalítico es el cuerpo libidinal y el cuerpo de goce. Para el cirujano la pregunta es sobre el cuerpo que goza solamente por las estructuras orgánicas, biológicas, que vienen predeterminadas. Otra pregunta a hacerse sería sobre si goza de otras cosas. Es decir, lo que no deja de preguntarse Young, que decía que evidentemente los estímulos no solamente nos daban información del mundo exterior sino que también producían placer o displacer, que supone algo más. Pero entonces, ese placer o displacer estaba, más o menos, biológicamente predeterminado. Es la teoría hedonista del placer.
Pero luego sabemos que, aparte de zonas que biológicamente pueden estar predeterminadas a ser más placenteras o menos (cuando digo placentero es desde un punto de vista muy general; además hay un tipo de placer muy particular que no todo el mundo lo tiene en el mismo sitio), aparte hay zonas particulares. Hay zonas que acumulan un goce en los sujetos que está más allá de la biología y incluso, si se va uno a mirar las perversiones, se ve que lo biológico quedaría absolutamente perdido -que si uno se lo monta con un zapato,…- se puede pensar: ¿y la biología que tiene que ver con eso? Evidentemente, nadie viene programado biológicamente para montárselo con un zapato. Entonces, había dos alternativas (era la alternativa del siglo XIX): son unos degenerados, tarados mentales, es un tío que tiene unas neuronas estropeadas o han hecho un mal aprendizaje. Pero las neuronas estropeadas dan funcionamientos erróneos, no funcionamientos alternativos. O sea, el que tiene problemas neurológicos no se construye cosas raras ni delirios, a veces se puede quedar clavado o tropezar con la puerta, que es distinto.
El cuerpo del que yo quería hablaros es más el cuerpo de goce. Es el cuerpo por el cual transita (el sujeto), es decir, en el momento en que un cuerpo, un organismo, queda atrapado en los discursos del lenguaje, por allí pasa de todo. Todo el mundo va a poner allí su granito de arena. Lo va a usar, para lo que sea. Para la revolución, para la educación, para la enseñanza, para trabajar, para gozar de él, para gobernar… para todo tipo de cuestiones.
La geometría, curiosamente, nos va a unir dos cuestiones. Es decir, la idea de que ese lenguaje se tiene que pensar como si fuera una película que se adhiere al cuerpo y eso es lo que se llama las zonas erógenas. La erogenización del cuerpo es como una película del espacio del lenguaje:

Por un lado, tenemos el lenguaje, y sobre él se harán discursos, y esto genera espacios. Y por otro lado, tenemos el organismo que tiene su espacio. En medio tenemos la imagen y el goce.
Como se ve en la
etología animal, los animales funcionan y desencadenan conductas fundamentalmente
por las imágenes. Cuando se dice imagen nos referimos a una imagen visual,
auditiva o motriz. Es decir, unos estímulos determinados, por una gestalt determinada, desencadenan
conductas de una manera determinada o de otra. Pero los animales no tienen
goce, es decir, el único goce que tienen es el del cuerpo imaginario. No gozan
de otras cosas (a menos que sean animales domésticos, entonces ya tienen algún
goce y tienen que tomar Valium de cuando en cuando). Claro, por que en el
momento que un animal es doméstico, ¿qué quiere decir? Que mal que bien está
atrapado en el lenguaje circulante de
¿Cuál es el problema? Que esta imagen también introduce algunos aspectos placenteros, pero es el espacio del lenguaje el que goza por su cuenta. Tiene otras estructuras que no llamaremos placenteras sino de goce, para utilizar el término lacaniano, que no deja de ser un término pulsional freudiano, término mucho más amplio, mucho más complicado. O sea, la pulsión freudiana sería un trocito de ese goce, una parte de eso. Y goza por su cuenta.
¿Qué quiere decir? Cuando se entra en el universo del discurso del lenguaje no sólo se usa el lenguaje, él le usa a uno. Esto hay que tenerlo claro. En un esquizo se escucha claro cuando dice: “todo lo que tengo aquí dentro”. Hay que colocar todo un montón de estructuras, el sinthome es la fundamental, para que ese lenguaje que ha entrado no funcione solo. Porque si funciona solo se llaman voces y o todo lo que se llaman fenómenos elementales, en la psiquiatría: voces, ruiditos, cantinelas… Es decir, es como si se pusiera un diccionario o una gramática y toda la estructura del lenguaje en un ordenador y se le ordenara decir algo y aquello funcionara. Es decir, hay que hacer toda una estructura reguladora. No sólo va a introducir la capacidad de construir un sujeto y construir un cuerpo, que tendrá a su vez otro cuerpo en medio, sino que eso goza.
La pregunta que se podría hacer es, desde el momento que hemos construido este aparato inmenso que tenemos ahí, por ejemplo en un CD, y cuando viene un crío se lo enchufan, ¿quienes se reproducen, los cuerpos o el lenguaje?
Pues depende como
se mire: la biología tiende a que sean los organismos los que se reproduzcan.
El organismo es el que va a hacer presión hacia
Ése es el problema que tiene uno con cualquier discurso. Y ése es el problema que tiene todo sujeto con su madre ¿Cuál es el problema que tiene todo el mundo con su madre? Que cuanto más vas a gozar de ella, más va a gozar ella de ti, con lo cual hay que renunciar. Si no se renuncia a ese goce, se es gozado.
Ahora bien, ¿como
un cuerpo o como una mente? Los hombres tienen más tendencia a gozar de las
mujeres como cuerpo y las mujeres tienen más tendencia a gozar de los hijos o
de los hombres como mente, no los sexualizan tanto en el sentido de
Esta introducción era para situar un poco esta manera de pensar ¿Cómo podemos pensar el espacio del lenguaje como un espacio y no sólo como una palabra dicha? Porque si no ¿cómo engancha la palabra con el organismo para hacer cuerpo?
Preguntas:
Rosó: - Sería como esta imagen a la que te has referido, sobre este cuadro de Dalí, esta cruz abierta. Sería como que el lenguaje, aquellas láminas que hacíamos cuando éramos pequeños que te daban un cubo con un alargo que tenías que recortar… entonces había aquellas lengüetas que tenias que enganchar e ir formando un cuerpo. Lo que estas diciendo sería algo parecido. Primero es plano y después se hacen los pliegues, sería ir formando un espacio con este lenguaje, ir cerrando partes abriendo otras.
CB: - Era lo más elemental. El
Téserac era la manera de enseñar cómo se desplegaba del plano al volumen, si no
recuerdo mal, una manera de pensar la dimensión cuatro dentro de la dimensión
tres. El lenguaje es el que permite pensar un volumen, si no ¿con qué?. Es
decir, una cosa existe porque hay una palabra que
Isabel: - ¿Eso qué supone, un vacío?
CB: - O una palabra. Porque la cuchara real, el objeto real está fuera de la psique,… el único objeto que hay en la mente es el cuerpo propio. Todo lo demás son exteriores y nunca los tendremos dentro. Tendremos la palabra que lo nombra pero nunca el objeto dentro.
Rosó: - ¿Sería el significado?
CB: - Claro, se tiene el
significado pero nunca se tiene el objeto, lo que los lógico-lingüistas llaman
el referente. No se tiene porque habría que abrirse la cabeza para meterlo. Ésa
es la ilusión del abrazo amoroso. Cuando dos están muy enamorados, aquel
momento en que las miradas se cogen y se enganchan y que el mundo no existe y
parece que se ha encontrado
Pero el único
objeto al que se tiene acceso es a sí mismo. Nuestro cuerpo es el único que
tiene contacto directo con las palabras. Los demás no tienen, son asociativos,
pero aquí sólo está la palabra y
Pero ¿qué quiere decir? Que no se ha hecho un apañito para creer que gozas del cuerpo del otro. Gozas con el cuerpo del otro, pero gozas del propio. Ésta el la teoría del goce de Lacan: el cuerpo del otro simboliza al goce del Otro. Porque a los neurotransmisores del otro no accedes. Me explico, ahí es donde se ve que el cuerpo propio es el único respecto de goce. No hay más objeto pero tenemos que encontrar, de la misma manera que construimos aquí un sujeto, también hacemos un truco que llamamos el objeto pulsional para pensar que gozamos de un objeto exterior. Es el caso de un elefante rascándose la espalda en un árbol. Sin el árbol no obtiene el placer, pero de donde saca el placer es de su espalda. ¿Se entiende la idea?
Quica: - Sí pero entonces necesita del zapato.
CB: - Necesita el zapato, ésta
es
Quica: - Tú gozas, pero sin una intervención de ese otro no funciona.
CB: - Si no está ese otro no funciona; pero no gozas de las manos del otro. Gozas de la zona masajeada. Eso es, pero hay que matizarlo. ¿Cómo gozas de tu zona? Depende de cómo te la estimulen va a cambiar. No todas las manos son iguales, ni por sí mismas, hay gente que tiene algo en las manos y luego está el saber articulado de dichas manos; es decir, el goce no se transmite, o se estimula o no. Pero no se transmite.
Pero el problema ¿cuál es? (eso es lo que Freud no consigue resolver y Lacan sí): es darse cuenta que, por ejemplo en el caso del masaje, cuando gozan, gozan los dos, no se sabe quién de quién. Hay que hacer un esfuerzo para saber de quién es el goce, si del masajeado o del masajeador. Porque el problema es que el tocado recibe goce, pero el tocador también; no tiene por qué ser el mismo ni de lo mismo, pero está en juego. De la misma manera que cuando un médico toca goza. Otra cosa es que no goce de la misma manera. Porque si el otro no goza con lo que hace, no va. Es así de simple. Cuando un niño no es un objeto de goce para su madre, no le va a hacer caso. Lo deja abandonado. Como mucho va hacer alguna función. En los esquizofrénicos se ve muy bien. ¿Por qué? Porqué no lo ha situado como objeto de goce. Y uno ha sido objeto de goce para alguien, por eso vive. En la antigüedad, cuando los niños no eran objeto de goce, en el siglo XVII, los dejaban tirados por la calle. Ése es el problema actual, que los niños ahora son objetos de goce y por eso están tan tocados. Son supervalorados. En cambio, en otros lugares los venden (en China, por ejemplo…).
Volvemos al aspecto geométrico. ¿Cómo hacer el empalme
entre este lenguaje y el organismo?
Y ahí, la matemática tenia algo, que era como los matemáticos piensan el espacio físico con las letras del lenguaje, con los números. Es el cartesianismo. Es decir, coger el espacio y a cada punto darle dos números, o tres números… Los famosos ejes cartesianos.
Hay que pensar que
en la licenciatura de exactas la geometría es el 60% de
Ése fue el avance lacaniano, el pensar cómo vamos a pensar el lenguaje como un espacio. Parecido, pero entonces los espacios van a ser espacios de letras, no de números.
¿Qué quiere decir espacios de letras? La letra era punto en común entre lo hablado, lo escrito y los espacios. Un número no deja de tener una letra particular, un número no deja de ser una letra muy especial. Un número que tenga una letra y después se ha convertido en número. Una letra especial muy trabajada…
La idea de que
entre el significante de la lingüística, el significante hablado, pensado como
un espacio de letras podría dar una conexión lingüística y no numérica con el
espacio del organismo, es la hipótesis que subyace a
Si se puede
escribir lo dicho con el lenguaje con unas letritas, entonces resulta que
cuando se escriben esas letras se están escribiendo, se están grabando, en el
cuerpo. Es como los ordenadores, es decir, tenemos el significante, lo pasamos
a letra y entonces lo grabamos, lo pasamos a un disco duro. Cogemos una
palabra, la pensamos, la decimos… Imaginad un ordenador al que le hacen escuchar
(hay un programa que lo hace): se le habla y él escribe. O sea, él escribe, y
gracias a que lo ha podido pasar a letras luego lo puede guardar en el disco
duro. Pero cuando lo guarda en el disco duro deforma el disco duro. Por picar
la letra magnetiza hacia un lado o hacia el otro. Hay todo un sistema de
codificación bastante complicado, pero en el fondo, al final se acaba
magnetizando a la derecha o magnetizando a
…Fijaros cómo lo que parecía tan complicado, cómo hacer el empalme entre el lenguaje, el cuerpo, y el organismo para construir un cuerpo es relativamente simple. Eso es lo que Freud hace en el Proyecto de una psicología para neurólogos, cuando habla de las bahnung como una energía, decía él, grabada, y deja una huella en el sistema nervioso.
La pregunta es ¿qué huella es ésa? Es decir, lo que la psiquiatría viene buscando desde siempre, ese empalme que denominan una psicobiología, no lo encontrarán porque quieren sacar la psicobiología de la biología y no va a salir. No se dan cuenta que el sujeto no sólo nace en un mundo ecológico, en un ambiente, y en un mundo antropológico y social, sino que también nace en un mundo lingüístico, en un espacio de lenguaje. Y ese mundo lingüístico es el que hace de herramienta para lo antropológico, para lo social, incluso, para lo biológico. Uno come palabras… Ahí se ve ese empalme.
Hay que pensar los espacios de letras de tal manera que puedan ser empalmables con la geometría del organismo porque no puede ser cualquiera, sino no va a encajar. Porque el organismo tiene una geometría como organismo y ¿es esférica? ¿Acaso una persona es una bolita? Pues no, una persona es un “donut”, hay un agujero de entrada y salida.
Es decir, si se
deforma bien, es de lo que habla

Entonces, el
espacio geométrico del lenguaje (de letras sobre las que se articula el
significante) va a tener que ser otro “donut” para que encaje, sino no
encajará. A ese espacio que se va como a superponer sobre el organismo y lo va
a convertir en un cuerpo, Merlo Ponty lo llamaba la carne para diferenciarlo de lo que sería la proteína del
organismo. La carne ya era cuerpo de goce. Pero de un goce que no viene del
organismo aunque se apoya en él. Entonces, si uno magnetiza, si no hay
magnetismo, no se puede magnetizar. No se puede magnetizar cualquier cosa. Pero
lo que se ha puesto ahí ha venido de fuera y está convirtiendo ese organismo ya
en un cuerpo de goce, más allá de las imágenes que tenga. Y en función del
cuerpo de goce va a funcionar de una manera o de otra y se va a alterar. Es
decir, el goce lo que va a hacer es alterar
Ahí tenéis el punto de encuentro. Si el organismo es tórico, se tiene que construir un sistema corporal de goce que sea tórico y no esférico -geometría más usada por los orientales-. No se trata de la esfera clásica, meridianos y paralelos, donde no hay hueco. No se trata de pensar el cuerpo como una esfera, o algo parecido a una esfera, es decir, lo que va de arriba abajo, y lo que va de izquierda a derecha por decirlo así.
Aparece una tercera posibilidad, al pensar el cuerpo como una esfera, (pensarlo como un “donut”): este hueco que podría estirarse sería la boca y el ano, la famosa pulsión anal y oral de Freud. Este hueco introduce una serie de propiedades. Fíjense que es el hueco de la angustia, por eso el aparato digestivo es tan sensible.
Piel

Hueco de la angustia
Hueco
El hueco de la angustia coincide con el agujero tórico
De pronto aparece un centro del organismo un vacío que aparece en las patologías (“me siento vacía” dice la mujer que pica, o el hombre que come, el bebedor...); de pronto se ve cómo aparece el hueco de la psique que vendrá por otro lado, se grafica en el centro del toro como vacío. Eso es lo que todo el mundo quiere llenar. Fíjense como intentamos llenarlo. ¿Por qué a los perros no se les pone un chupete cuando nacen? A los perros ni se les da chupete ni Play boy, no hay Play boy para chuchos. Tiene su importancia, porque si uno tiene un chucho, está neurótico y le dice el veterinario: “es que estamos en primavera y está como una moto…”, no funciona, porque su cuerpo de goce no funciona. ¿Qué quiere decir? A los perros, en el agujero del tubo digestivo como agujero tórico, que lo tienen exactamente igual que todos los mamíferos o todos los animales de la misma construcción física, no se les refleja el agujero psíquico. Ahí se ve bien, entonces no hay que tapárselo, porque no tienen lenguaje, porque vienen completos, y no como nosotros. Nosotros venimos como los ordenadores, sin programar. Imaginemos que nos compramos un mono y tuviéramos que saber cómo se es mono para enseñárselo y cada día le llamáramos: “un mono tiene que comportarse así porque mamá mono…”; en cambio, con un niño sí que se tiene que hacer. Si se tiene un mono él sabrá ser mono, porque viene terminado. Nada más nacer lo primero que nos enchufan es un chupete. El niño actual es un chupón; es lo que hacen en Internet. La ilusión de Internet es que lo van a chupar todo. El problema es que es Internet quien los chupa a ellos.
Fijémonos si seguimos con el modelo tórico. Como este centro vacío que va a poder reflejar el vacío de otra estructura se va a reflejar aquí, entonces ¿qué tendremos? Que como el toro es una superficie bilátera, tiene dos caras, la de dentro y la de fuera: tenemos los problemas del tubo digestivo y los problemas de piel. Son los lugares, tanto conversivos como psicosomáticos clásicos. Ahora, ¿cómo hacemos esto, cómo se traspasa de aquí, que es donde se pone el chupete? -aquí, de momento te lo dejan abierto (ano). Es decir, cuando eres niño nos dejan gozar de esa zona…
Piel Hueco de la angustia
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El embobinado, coger el toro y darle vueltas.
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Ahora vamos a pensar el otro espacio, el de las letras. Y digo el de las letras (no sólo el del significante). Cuando uno habla, lo que hace es un significante tras otro, según la teoría lingüística. Entonces la lingüística se enreda con el significante y entonces pone aquí el significado y entonces convierte a cada uno en un signo. La lingüística se basa toda en el signo.
A nosotros ¿qué nos interesa? No nos interesa la relación entre el significante (ste)y el significado (sdo), sino la relación entre el significante y otro significante, y esto es muy importante. ¿Por qué cuando se enseña a hablar al mono se le pueden enseñar hasta 32 signos seguidos pero no hasta 33? Porque a ellos les enseñan signos, pero lo que no saben es hacer la conexión entre significantes para hacer la cadena hablada. Ésa es la estructura lingüística básica hasta que esto sea una cadena y que se encadenen por el ste. Al final, cuando se termine, provoca lo que se llama el significado o efecto de sentido. Esta estructura, en topología, la llaman cadena de significantes. Y tiene una estructura muy compleja, no son fáciles de explicar, o sea, no es por yuxtaposición.
Ste Ste S S S
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Signo
Sdo Sdo
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S S S
Cadena significante en topología
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Pedacito
de espacio Sdo Efecto de sentido
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Espacio
mínimo
De tal manera que a cada significante le adjudican un pedacito de espacio, es decir, lo que se llama un triangulito, el espacio mínimo, su referente que no es el sentido. Entonces, una cadena significante es un triangulo, con otro, con otro… y de ahí es de donde va saliendo un espacio:

Las cadenas significantes pueden ser de diferentes dimensiones. Si lo hago con triángulos es de dimensión 2 pero si lo hago con segmentos es de dimensión 1, un segmento, otro, otro… y ya tengo un polígono circular:
Vamos a pensar el aparato psíquico así; y ahora estamos en el campo del goce, en el campo del deseo, en el campo del inconsciente… que en función de cómo se graban lo que él llamaba las representaciones-cosa, tenemos representaciones-cosa –no la cosa-.
La Cosa quedó
fuera. Y en función de cómo se hacen esas cadenas, se hace un proceso re-tórico
en el inconsciente, de tal manera que cuando eso pasa al preconsciente, si pasa
directamente, produce risa porque menea la lengua de cualquier manera. Ese
espacio tenía una propiedad: tal como uno simboliza, construye
¿Cómo construimos la realidad? Freud se da cuenta de que la realidad y el deseo son lo mismo. El inconsciente constituye la realidad y el deseo como dos caras de lo mismo. Lo que uno desea es su realidad, y la realidad que uno tiene es lo que desea. Cosa que uno descubre cuando discute con su madre. ¿Cuál es el deseo de la madre? La realidad que te cuenta. ¿Y qué realidad cuenta? La que desea. Deseo y realidad son la misma cosa, pero no son lo mismo. Entonces, ¿qué hay que pensar? Una superficie unilátera, que sólo tenga un lado y además cerrada. ¿Por qué? Porque lo que nos enseña la psicosis es que si la superficie no es cerrada, tiene bordes, el sujeto se saldría de simbolización y se asusta. Es la posición del esquizofrénico cuando no puede traspasar la puerta, o el pasillo. Entonces, por qué, qué pasa. Un niño pequeño puede ver “papus” ya que entre la punta del pasillo y el lavabo hay de todo.
Pero la superficie psíquica, la superficie del aparato psíquico, no debe de tener bordes porque si tiene bordes el sujeto llega a abismos. Lo que sería si la realidad fuera lo simbolizado: donde hay un borde hay un abismo, eso se ve en las grandes patologías.
Entonces, si tiene que ser unilátera para que deseo y realidad siempre sean dos cosas localmente (cara del deseo, cara de la realidad), pero que al final sean lo mismo no queda más remedio que coger un tipo de geometría en que la superficie sea unilátera, sólo tenga una cara. ¿Qué superficie es la que no tiene anverso y reverso? Cojo una banda de Moebius

Si se pintara de rojo la cara de fuera de una esfera o una cinta, la de dentro no estaría pintada de rojo. Cojo una banda de Moebius: si se empieza a pintar de rojo por un lado, se llega al principio otra vez. Entonces, cuando se le mira localmente, se ven dos caras, pero sólo hay una. Por ejemplo, un sujeto que viviera en un planeta que tuviera forma de banda de Moebius creería que estamos arriba y cuando estuviera arriba pensaría que hay gente abajo. Pero cuando andara se daría cuenta que pasa de arriba a abajo sin pasar por el borde. Otro ejemplo, si uno viviera en una casa en donde su piso y el de su vecino de abajo estuvieran en banda de Moebius, uno localmente lo oiría a él pasando por arriba pero, luego, daría la vuelta y uno estaría arriba y no habría pasado por la escalera. Ésta es la idea básica, o sea, de ser en realidad lo mismo pero al mismo tiempo no lo son.
Ahora, cogemos esto (la banda), cogemos un disco y lo cerramos, ya que tiene un solo borde, un borde circular. Si tiene un solo borde tiene un borde circular. Si cogemos un disco circular -en tres dimensiones no se puede hacer- al final vamos a cerrar. Lo podemos taponar. Entonces, si cogemos la banda y le añadimos una pastilla queda la superficie unilateral cerrada. Eso se llama un plano proyectivo y ocurre que en tres dimensiones no se puede construir… lo cual nos está diciendo que el aparato psíquico necesita cuatro. Pero podemos representarlo inmergido mediante el retorcimiento en 3 dimensiones y recibe el nombre de cross-cap, en el que se ve bien que incluye una banda de Moebius:

Plano proyectivo y fantasma
Ahora se me dirá: “¿y dónde está el agujero si lo he cerrado todo?” Ahora viene la sutileza.
Imaginemos una cazuela, una esfera cortada. ¿Cómo tiene acceso un sujeto que vive en una cazuela al mundo exterior? Abriendo la cazuela.
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Entonces, al abrir la cazuela, vería lo real –lo no simbolizado-. Pero el que vive en un mundo de plano proyectivo que se escribe así (necesita cuatro dimensiones para poderse hacer bien), y para inmergirlo en tres hay que retorcer para poder hacer ese empalme del disco con la banda de Moebius. Hay que hacer un retorcimiento. Dentro de ese plano hay un corte, un corte muy raro. Si hacemos ese corte se abre como la cazuela pero sin soltarse un pedazo del otro. Se abre como una pulsación, y abre un agujero, ventana a lo real, pero no se hacen dos partes. No es como la cazuela, si partiéramos el aparato psíquico por la mitad y lo dividiéramos en dos sería la imagen de la esquizofrenia, la esquicia, el romperse. Aquí no se rompe. Si esto se escribe en forma plana, lo que se conoce como el esquema R de Lacan, desde este corte, se abre un agujero y da acceso a lo real. Tenemos una estructura entre el plano proyectivo y el toro. Esto es la geometría cuerpo. Aquí le ponemos el fantasma.


Esquema R
Joan: - (en relación a los dibujos de los niños) Hablando del tema del tamaño, la representación de la madre o del padre pequeño, o sea, entre lo simbólico y la imagen las dimensiones, el tamaño, las medidas…
CB: - Es diferente dimensión y
medida. Aquí ves un lenguaje en doble sentido, cuando hablo de dimensiones lo
digo en el sentido de número de dimensiones… tridimensional, volumétrico,
cuadrimétrico… Y otra cosa es
Abordemos ahora el otro problema freudiano, el inconsciente y el lenguaje no tienen dos sexos. Hay que construirlos. Y así estamos, porque nada más hay un significante que es el significante fálico que dará la sexualización, el color sexual, de un lado o del otro. Así como nada más hay uno (ste fálico) y hay dos sexos… si hubiera dos, es decir, si la cultura hubiera levantado dos menhires… por ejemplo…
…si entramos en una iglesia musulmana qué vemos: todo limpio. Y si entramos en una iglesia católica qué vemos: todo limpio pero todos torturados, todo lleno de tortura. Es el goce de la tortura, del corte, de coger el cuerpo y destrozarlo y aquello como se ve allí, en forma de imágenes (recuérdese cuando he puesto goce / imagen). Pero cuando vas al altar, como símbolo fundamental nada más hay uno, el falo: Jesucristo, un falo en una modalidad singular. La trinidad es padre, hijo (falo) y espíritu santo (logos). Entonces, tenemos la figura del padre, la figura del falo y la figura del logos. ¿La trinidad qué es? Eso es lo que el psicoanálisis tiene que explicar, lo que para la Iglesia es su dogma de fe. La figura del padre, que es el inconsciente, el nombre del padre (el padre freudiano); por amor al padre se hace de todo. Un analista tiene que hacer caer el amor al padre como sea. El amor al padre puede ser odiándolo a muerte, no hay ningún problema. El logos ¿qué es? El lenguaje. Y un significante ¿qué es? El falo. ¿Qué pasa? Si sólo hay uno o si todos son fálicos, entonces no hay dos sexos. Freud definía a las mujeres por lo que no tienen: no tienen super-yo, no tienen pene, no tienen amor por la cultura… Si lo lees bien, como el capta la inexistencia, lo que pasa es que lo dice, pero no lo puede escribir. En cambio, Lacan dice: “las mujeres no existen, no tienen existencia. No hay ningún significante que las represente, es otra cosa”. Lo que quiere decir que tiene que intentan construirse uno y no pueden. Por eso Lacan propone la cuantificación lógica de la función fálica.
Quica: - Sobre el toro… el cuerpo psíquico, el aparato psíquico sería éste, entonces cómo se superpone el toro… el hueco físico del ano – boca donde estaría el síntoma de la angustia del ser (de la existencia) se superpone al no goce psíquico de este mismo…
CB: - El problema es que este hueco psíquico hay que taparlo, el del toro. Esto es el objeto pulsional. El aparato psíquico debe construir un objeto para tapar eso. Lo que pasa es que lo construye como puede; y cuando se mueve es cuando tenemos esa sensación de vacío. Cuando se abre en lo real se percibe. Si no, está tapado. Por eso os decía el punto del amor. El punto del amor es cuando está tapado del todo. Tu pulsión escópica coge el ojo de él… y la pulsión del él el ojo tuyo… empalma por arriba y empalma por abajo… todo funcionando como una máquina. Dura diez minutos… Es decir, el encuentro sexual es temporal. Esto hay muchos psicoanalistas que no lo entienden bien: la dimensión temporal y no espacial. Ahora, cómo se pasa de aquí a aquí, del plano proyectivo al toro, es de una complejidad extrema porque hay que hacer en el toro un corte especial, dos cosimientos… Al final sale una banda retorcida y al final se puede sacar. Requiere unos conocimientos de topología muy altos. Pero podemos dar un explicación sencilla, aunque falsa para ser propedéutica, de como el objeto pulsional (causa del deseo) obtenido del fantasma tapa el agujero tórico.
Simplemente,
explicar la idea de que se puede hacer una equivalencia entre el momento en que
hago este corte doble aquí y hago como si fuera una cazuela, pero se me abre un
agujero, tendrá acceso al vacío de fuera, pero no se rompe como en