Preguntas y respuestas a este ítem
Este pequeño artículo es para explicar mínimamente qué es un nudo y sobre todo para hacer la ligazón entre la experiencia, la clínica que de ella se desprende y la rigorización de la doxa.
NUDOS
Un nudo es una circunferencia (“círculos” los llaman los topólogos, y Lacan
también) sumergida en el espacio tridimensional clásico (alto, profundo y
grueso). Dicho nudo puede ser trivial (si no se autocruza) o muy anudado entre
sí si se autocruza muchas veces. Es decir, hay una diferencia de dos
dimensiones entre el espacio que contiene el nudo y el nudo mismo, 3 y 1 en
este caso. Pero pueden estudiarse, por ejemplo, nudos entre dimensión 4 y
dimensión 2. Esto último es lo que comienza a hacer Lacan en el Seminario XXIV cuando los nudos pasan a
ser toros (la cuarta dit-mensión ¿el tiempo?)
Ver gráfico con algunos nudos:
Se visualiza que sólo hay un hilo o hebra (rond de ficelle) en cada nudo.
Los nudos se dividen en dóciles y salvajes. Dóciles son los que tienen un
número finito de cruzamientos y salvajes los que tienen un número infinito. Los
dóciles más conocidos son los nudos tóricos, llamados así porque pueden
sumergirse en la superficie de un toro. Véase gráfico de nudos tóricos:
El tipo define el número de vueltas meridianas (el grosor del toro o ánima,
usado por Lacan para la demanda) y el número de vueltas paralelas (alrededor
del agujero tórico o eje, usado por Lacan para el deseo).
Si pusiésemos dos toros enlazados (uno atraviesa el agujero del otro) tal
como demuestra el dibujo siguiente:
Entonces el nudo homólogo de uno tórico sumergido en un toro es el nudo
tórico inverso. Es decir, si uno es el (3,4) el otro será el (4,3); de ahí que
entre un toro (el del sujeto) y el otro toro (el del Otro) siempre se dé esa
inversión entre demanda y deseo. También ocurre entre los objetos que definen
los nudos. El objeto de la demanda es el del ánima del toro y el del deseo es
el exterior o del “agujero tórico” o el del eje, un objeto que no pertenece a
la superficie, pero que está ahí metonímicamente en cada vuelta: es la cara
simbólica del objeto “a” o causa del
deseo; por eso, satisfacer la demanda no funciona, pues es otro objeto el que
está en juego. Fracaso y miseria de la psicoterapia.
Cadenas
Si además hay varios nudos, entonces se dice que es una cadena o una
cadena-nudo (para aclarar de qué tipo es esa cadena ya que en matemáticas hay
muchos tipos de cadenas). Gráfico:
Enlazamiento
Anudamiento
Una cadena de dos nudos y una de tres. Pero obsérvese en la diferencia
entre ellas. En la primera, la cadena se efectúa por enlace (entrada de la
hebra en el agujero del otro) y en la segunda no, ninguno atraviesa al otro.
Para aguantar los nudos en la segunda cadena se necesita un “anudamiento”. De
hecho puede haber cadenas mixtas que se denominan cadenas Finkeanas.
Dentro de las cadenas-nudo anudadas puede ocurrir que uno de los nudos, o
varios, tengan una propiedad: si se los
corta toda la cadena, o parte (si hubiesen enlaces), se deshace y se
liberan los nudos. Se lo denomina efecto-nudo en ese nudo particular.
Una cadena borromea es una
cadena de nudos sin ningún enlace y en la que todos los nudos tienen el
efecto-nudo: cortando cualquiera, todos los otros quedan liberados.
DOXA
El espacio tridimensional es un supuesto amorfo dado de entrada, el
organismo, y cada nudo un registro. Si se está fuera del nudo, entonces no se
es dupe, si se está en el espacio del
nudo se es dupe. Si un individuo
tiene los tres registros degenerados en un solo círculo trivial (circunferencia)
es la locura, no
Trébol
matemático
Trébol
analítico
Trébol fallido o erróneo, un lapsus del nudo dice Lacan. Que dejado a su albedrío
devendría un círculo y, por ende, la locura.
Reparación
del trébol erróneo
Esta reparación sólo funciona si la reparación se hace en el cruce 1, ya
que en los otros dos no produce un trébol reparado, sino un círculo y un ocho
encadenados como éstos:
Trébol analítico reparado
(habitualmente con algo del cuerpo) La performance puede ser un caso
paradigmático. Véase el caso de Alberto Caballero en a-NUDAMIENTOS3
Si ahora pedimos un poco más de estructura, que los registros estén
separados y anudados borromeamente en una cadena de tres, tenemos la
personalidad paranoica y no la paranoia propiamente dicha. Es decir, no tenemos
más que tres registros y, en consecuencia, no tenemos subjetividad. Los tres
registros suponen una cadena-nudo de 3 hebras y no sólo de dos, como el
anterior reparado. Esto supone ya un avance y por eso la clínica de la
personalidad paranoica no supone el desamarraje de la tópica del significante
sobre el significado. Véase gráfico:
La cadena de varios nudos podrá ser
borromea perfecta o también contener errores. Aquí veremos que, si tiene
errores de borrormeización en el caso sencillo de un nudo de tres, clínicamente
una personalidad paranoica fallida, tenemos una personalidad equizofrénica
(nunca definida así antes, creemos ser los primeros), resulta que uno de los
nudos pasa a estar enlazado con otro y el tercero queda libre: Véase gráfico:
Esto supone dos consecuencias: a) los dos registros enlazados dan una
robustez al sujeto en la tópica que entre ellos se articula, en el caso de
Joyce entre real y simbólico, esa letra que lo amarra todo. Pero por contra se
escaparía el otro, en el caso de Joyce: lo imaginario. b) Éste puede o debe ser
reparado para estabilizar
Y finalmente para introducir la nominación, la subjetividad y el denominado
sinthoma borromeo, hemos de pasar a un cuarto nudo. La nominación es
clínicamente necesaria porque no hay un significante del Nombre del Padre que
lo haga mediante un signo, sino una estructura de nominación compleja. Dicho de
otra manera, el padre es una estructura compleja y no un significante; por eso,
dependiendo de cómo se dé esa estructura de anudamiento, uno de los registros,
el simbólico, aportará un significante, el falo simbólico, que será uno de los
nombres del padre que estructurará el inconsciente de una forma potente, siendo
algo más que la relación al Otro de la palabra de la que el psicótico no tiene
porqué estar faltante. Fíjense que lo que Lacan había denominado forclusión del Nombre del Padre desaparece
siendo sustituida por un defecto de anudamiento. Entonces lo que se puede
forcluir es el significante mayor que aporta el anudamiento, la forclusión
fálica. Véase gráfico.
Saberes que han circulado:
Quedan los posibles errores en dicha borromeización para otro artículo.
Carlos Bermejo. Barcelona Septiembre 2006