Páginas de esta Web en la que se pueden encontrar los ficheros a los que se hace mención en este resumen
Las dimensiones del abjeto en su relación con los diferentes registros de la castración
Proceso de triskelización de los registros.
Los pares dentro-fuera e interior-exterior articulados: agujero, consistencia y ex-sistencia.
Orientación, sentido, letra,
cadena-nudo
1- El
término orientación a lo real de la clínica no lo he encontrado en la tercera,
pero sí que lo dice en "l'insu...."
El término orientación de un registro es complejo porque supone darle un simbólico a un nudo, hacia un lado o hacia otro, pero Lacan lo toma como que si lo real no estuviese orientado en un "sentido" (juega con el doble sentido de "sens" como sentido lingüístico y "sens" como uno de los dos posibles sentidos en una orientación") entonces la estructura podría ir hacia adelante o hacia atrás. Los físicos suponen que la flecha del tiempo sólo puede ir en un sentido, o los termodinámicos hacia la entropía más baja (usado por Freud para el principio del placer y que Lacan cuestiona en el Seminario de la ética ya que eso lleva a la muerte).
Los químicos modernos lo denominan "irreversibilidad", término muy ligado con la flecha del tiempo. Se puede consultar el libro de divulgación de Ilya Prigogine El nacimiento del tiempo, de Ed. Tusquets. El original es La nasciata del tempo, Edizioni Teoria 1988 Roma-Nápoles. Este químico ha construido una constante de limitación temporal semejante a la del principio de incertidumbre de Heisemberg.
Bueno, por eso Lacan dice en el "l'insu....", creo, que la orientación de lo real es el tiempo. Es decir, espacio y tiempo no son dos cosas diferentes, sino que deben estar articuladas en un todo como lo están en la física moderna. Estructura y palabra, en nuestra jerga. Pero claro, si aquí el punto es la cadena-nudo y no la intersección de los círculos, entonces tampoco el tiempo será lineal y tenemos que trabajar lo que denomina los "tirones del nudo" como tiempos, como en su último Seminario "Topología y tiempo". Pero primero debemos entender bien el n'espace.
Quisiera remarcar que en la tercera aún no tiene más que tres registros y habla del síntoma; aún no ha estructurado el cuarto nudo como sinthome, y del tiempo, pues nada de nada.
Ir a lo real forcluye el sentido, claro, si éste se da entre simbólico e imaginario (como una realidad psíquica); sólo eliminándolo puede aparecer lo real. Primero fuera de la realidad, tal como estaría en el esquema R, lo real fuera de la banda de la realidad (o del plano proyectivo de la estructura en ese momento). Más tarde, con la cadena de 3 nudos, lo real ya no está fuera, sino "atravesado". Es como si al esquema L le pusiésemos otra recta y tuviésemos un triskel, centro del nudo borromeo.
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Entonces aparecen superficies en el nudo, como si el nudo fuese los bordes de superficies, (de empan, dice Vappereau, traduciendo el término inglés empanig). Una puede ser el sentido y la otra el goce fálico (que es homofónico, dice en “L'insu”, o sea, fuera del cuerpo).
Fíjense que entonces el acceso a lo real ya no es la apertura de la banda del fantasma; lo que se ha denominado la travesía del fantasma, es decir, la ventana del encuadramiento de lo real (donde aparecería la angustia); sino que supone ir al sin-sentido y ahí aparecería lo real como neutro (en la denotación) y sólo la lógica puede intervenir.
En L'étourdit dice que toda interpretación es imbécil si no es lógica. Ahora bien, para que sea lógica debe eliminar el sentido; es la tesis de Frege llevada a sus últimas consecuencias: "el sentido no forma parte de la lógica" ,sólo la denotación (en la ciencia = referencia, pero en psicoanálisis no hay referencia externa alguna, por eso significación es denotación). En la intervención del analista, primero debe hacer caer el sentido y ahí debe jugar con la homofonía, pero no para crear otro sentido sino para hacerlos caer todos; el síntoma es el que hace homofonías para mantenerse. Esto es lo que debe usar el analista como paso previo a la interpretación lógica. O dicho de otra manera, debe jugar con la homofonía del goce fálico y el sentido (joui-sens) para hacer caer el sentido y de paso cuestionar el goce fálico = jugar con el equívoco, que no es lo mismo.
2- Justamente, en la época de Freud se pensaba que la tendencia natural era a la entropía baja, y por ello Freud piensa el principio del placer en ese sentido, lo que era muy incompatible con el más allá del principio del placer. Pues entonces era la pulsión la que tendía a lo inanimado. No encajaba nada y entonces Freud tenía que hacer cabriolas, y tenía que mantener la división entre pulsiones /vida/muerte/.
El problema es que se pensaba que al ir a la entropía baja, es decir poco calentado, el sistema tendía a estructuras rígidas y poco fluidas en las que la vida no podía tener cabida pero sí que se estructuraba más. Es decir, se tendía a lo congelado que tenía más estructura ,y lo caliente menos. Pero cuando se dieron cuenta de que no era así, los nuevos físicos vieron que había algo que impelía hacia estructuras más elaboradas y de entropía mayor y de ahí salía el tiempo como "orientación de lo real, según Lacan".
Bueno, en el Fondo Freud se había dado cuenta de que la pulsión comportaba un goce que iba a tope y que había que ponerle, por parte del inconsciente, un limitador = principio del placer, pero no conseguía, con la metáfora termodinámica de su época, que le encajara.
Hoy sabemos
que el goce (ya no
Se arregla mejor cuando Lacan diferencia los dos goces, el homofónico fuera del cuerpo o goce del inconsciente o del parlêtre (fálico), y el del Otro que está en el cuerpo pero fuera del inconsciente (goce del Otro). Por eso, la función fálica debe ser cuestionada (existe uno que no), para poder acceder al goce del cuerpo que simboliza a ese Otro, y tener relaciones sexuales. Y no sólo el goce del bla bla bla.
Es en esta diferencia donde de nuevo nos reaparece la diferencia entre las letras del significante (habladas o escritas) y las letras a las que hacía referencia en un mail anterior de los objetos "a" como recubridores de dicho Otro, es decir, como pluses-de-goce posibles.
En la tercera (en mi opinión), Lacan no acaba de diferenciar bien el goce del Otro (ese que es compacto) del goce Otro (fuera del inconsciente, pero también fuera de los objetos "a"); en "Encore" es cristalino.
3- Es preciso entender que lo real debe estar
orientado "per se" y no intentar
orientarlo, que sería un delirio que ni la ciencia intenta ya, ya que si no,
insisto, no hay flecha hacia ningún lado y todo sería posible. Por eso Lacan
corrige a Soury sobre la cadena en la que cada nudo
está orientado y sólo quiere diferenciar las cadenas con un solo nudo
orientado: "la sinthome", capítulo VII
"D'une fallace ..."
El ejemplo
del cero absoluto es cristalino. Es la dialéctica necesario/imposible en la subjetivización de eso en
En relación
al sentido y
Se leen
marcas que no son jamás signos; si al final hay que leer signos, entonces hay
una verdad al final que uno debe descubrir y aparece el Otro de la escritura
("Dios escribe claro, pero con renglones torcidos" decía algún santo
cuyo nombre no recuerdo). Hemos tenido ejemplos de intentos de vender eso como
final.
Es muy
complicado el aparato de lectura-escritura que Lacan proporciona en "Lituratterre",
1) De lo
real a lo simbólico: es de la marca al significante S1, metonímicamente como contabilidad del goce, eso es lo que
hay que aprender a leer (Seminario "Encore",
capítulo tercero). Se puede encontrar en el final de la respuesta
tercera de "Radiofonía".
2) De lo
simbólico a lo real: el significante pasado por un discurso se ancla en lo
real, metafóricamente, mediante el goteo de letras.
Lacan dice
que cuando se rompe un semblante de éste gotean. ¿Qué letras son? Pues a mi
modo de ver son las de la materialidad del significante que pasan por un
alfabeto, ya no
3) Con
lo anterior se nos abre un inmenso campo de estudio porque si los objetos
"a", en su cara real, no son más que letras ¿qué diferencia hay entre
las primeras letras (materialidad fonética del significante del habla = parole) con el significante que precipita (ruisselement) en letras que se escriben (se cincelan
en lo real) y con los objeto "a" como letras de otro tipo que
recubren el espacio del goce del significante, compacto (no hay que olvidarlo)
frente al denso del significante?.
Bueno, esto
supone situar las tópicas en la cadena, y ver además qué pasa cuando está mal
constituida.
En cuanto
al sentido, está entre otros dos registros, y la ciencia lo elimina, no
así
En resumen,
estamos en operaciones entre tres registros y no entre dos, como en
Nudo y estructuras clínicas
1- Estupenda la cita de Juanito en el Seminario XXI, yo recordaba lo del enlace en la neurosis, pero no la referencia a Juanito, y además la situaba en RSI.
Para los colegas, está al final de la tercera lección, la del 11 de diciembre del 73.
Es
estupendo porque siempre se suele indicar los déficits
de la fobia, incluso se ha hablado de 4ª estructura (para diferenciarla de la
histeria y la obsesión) y aquí vemos que no es tan débil como parece, de hecho
los fóbicos sobreviven bien en
Sólo una
cuestión para ir pensando los nudos de
a) poca estructura
b) pero neurótica
c) muy fuerte según lo que ocurra en el exterior: sea lo real o lo imaginario
d) muy débil si lo que ocurre se da en lo simbólico, "se pierde la trinidad madre-falo-niño" (en el primer Lacan)
e) déficit paterno (de anudamiento borromeo superior, luego puede estar suplido por enlaces)
Creo que podríamos irnos planteando que si lo simbólico es el anillo de en medio, entonces todo parece fuerte si fallan los otros dos, pero si es lo simbólico, entonces...
Aprovecho para
insistir, y creo que es el mejor ejemplo de lo que es la letra,
que siempre en el nudo o la matemación
deben precipitar las letras y los matemas (ruisseller) del discurso. Nunca debemos funcionar al
revés, como en la ciencia= sacar conclusiones del manejo del nudo
hacia
Para mí la sucesión es: experiencia, clínica, luego matemación e imposibles y entonces se convierte en serie.
2-
Yo mismo lo he indicado: el hecho de que cada uno de los registros está su
vez construido de SRI. Ya lo dice Lacan en muchas ocasiones cuando indica, por
ejemplo, que la letra es lo real de lo simbólico o cuando indica que la
gramática es un tope real al sentido. Es verdad que el filósofo que
mencionas lo indica claramente y es de agradecer su buena lectura, que no suele
ser habitual desde la filosofía como discurso del maestro-amo (yo prefiero esta
traducción, pues amo en castellano pierde parte del multisentido
que tiene en francés "maître", eso ha dado lugar a lecturas
políticas erróneas).
No
deja de ser una ampliación del hecho de que en el cartesianismo la intersección
de tres rectas define cada uno de los puntos del espacio tridimensional. Luego
cada punto de las rectas puede a su vez definirse de la misma manera, o
también podemos decirlo de la forma que Lacan lo hace = una recta es la
intersección de tres planos, etc. El anudamiento borromeo
es la ampliación, en el discurso analítico, de la intersección que le era
propia al discurso del yo. Ese yo que Descartes extrae del discurso. Por
eso fue Descartes quien construyó su geometría (denominada analítica, principio
de la inmensa geometría que hoy recibe el nombre de diferencial).
Si
hacemos que tres rectas pasen por un punto (ortogonales = perpendiculares entre
sí) tenemos definido el
punto y sus coordenadas. Si ahora se mira el triskel,
centro del nudo borromeo, se ve que si a éste lo
estrangulamos hasta que el objeto "a", que Descartes no ve y
sitúa como en el yo (es su fantasma) desaparezca; y si además proyectamos
dicho triskel sobre una superficie (aplatissement, que no se debe confundir con mis à
plat) entonces los ejes cartesianos son la sombra
del nudo y su aplastamiento. Bueno, de hecho habría que hacer esas dos
operaciones en orden inverso al que yo las he definido. Esa sombra es
Indico
esto como ejemplo de lo que estamos intentando, siguiendo el camino que nos
trazó Lacan: ampliar las estructuras científicas para dar cabida al discurso
analítico "entendido como una apertura, temporal, y cierre sobre
dichas estructuras". Algo parecido a las formaciones del
inconsciente.
Si
miramos con cuidado lo que supone a nivel lógico la apertura de las coordenadas
cartesianas hacia el anudamiento borromeo podemos
apreciar:
La
solución casi perfecta al problema que los lógicos latinos denominaban el subjectum. Éste quería decir que si en lógica el
sujeto gramatical de la oración era el que se convertía en un objeto del
universo del discurso, entonces, algo se perdía al pasar de la oración, o
la frase, a
Este
correo sirve como introducción al próximo ítem del seminario que girará sobre
los problemas de la nominación que se desprenden de separar nombres del sujeto
de nombres del objeto.
Nudo y reparto de goce
1- Muy
pertinente, ligar el nudo y el reparto de goce. No creo que haya un anudamiento
óptimo, seguramente hay algunos más tranquilizadores para el
sujeto, cuanto más reparto mejor. Por ello una cadena borromea
de 4 nudos es un mejor reparto que otros y sobre todo es el más
"plástico" en el sentido de
adaptable o el más souple. Por contra, los
enlaces son rígidos, lo que no permite muchas "adaptaciones", en el
sentido de capacidad de subjetivar mediante algo del sinthoma.
Lo de la castración en este sentido nuevo 'como soporta el sujeto el paso de un
nudo a otro' ¿te refieres al nudo del otro (semejante)? es decir, ¿soportar el sinthoma del otro, o un paso de un anudamiento a otro
distinto?
2- Es verdad que yo marqué la diferencia enlace y anudamiento que
se puede aplicar, según Lacan, a
La cara de plus-de-goce
del abjeto debe ser construida, no está dada de
entrada. Es decir, la pulsión debe ser construida: tanto en su recorrido S1como
en su objeto (4 objetos para recubrir el vacío). En L'étourdit,
Lacan es explícito en lo "denominado pulsional".
Él siempre pensó, en correspondencia con la idea de que la pulsión es un mito,
como decía Freud, mito que hay que rigorizar, que el
discurso (los 4) establecía el objeto como producción. Luego uno debe
construirse el plus-de-goce tras un largo recorrido, lo indica explícitamente.
Entonces el paso de un anudamiento a otro más elaborado supone que lo que era bidireccional del goce del Otro (el
genitivo) acabe siendo goce del sujeto, y puede gozarlo con calma; eso supone
que haya devenido "pulsión" para él. Los fallos graves de
construcción de la pulsión, y del sujeto, son
perpendicularidad en el espejo. Freud lo denominaba lo psicógeno.
Tienes razón con el
riesgo de volver al goce del Uno, si entendemos que el falo es Uno. Yo no estoy
tan seguro de que sólo sea Uno, pero... Es la diferencia entre lo necesario "no
cesa de escribirse", tal como Lacan rigoriza la
fuerza de la pulsión, y lo contingente del falo "lo que cesa de no
escribirse". Si entendemos que "escribirse" quiere decir que se
ha anudado y que así no hace falta que esté forcluido,
para producir serios problemas, sino que esté o mal situado, o deslocalizado, o
lo que sea. Esto es lo que nos abre mucho la clínica que tu pregunta apunta.
Creo entonces que el
reparto de goce no depende tanto del falo, sino del anudamiento. En el Seminario
de los Nombres del Padre, Lacan es explícito. El "anudamiento" es
la unión de lo nodal con lo modal (clase 6 del 15 de enero del 71).
Entonces es por ahí por donde se reparte el goce. Veamos, no es la noción
simple de que el falo reparta el goce, sino que si se triskeliza
"se anuda", entonces, el falo como "nombre del padre"
construye el inconsciente como capaz de metaforización.
En ese sentido el goce "ha quedado repartido". No creo que debamos
decir ya que el falo reparte, sino que el anudamiento reparte y sitúa al falo
en "su lugar". ¿Qué pasaría en el enlace? Pues a mi juicio tendríamos
un falo metonímico y no metafórico. Y a eso lo denominamos edipos
débiles.
3-Por edipos
débiles quiero decir no la mala cópula entre S1 y S2 . Esta mala cópula, como
nos demostró Melanie Klein,
es la que produce la psicosis infantil, a diferencia de la psicosis del adulto
que se basa en el desamarraje del significante
frente al significado por forclusión fálica. El gran
paso de Lacan es darse cuenta de ello y ligar la psicosis al Edipo
(por falta, claro). Luego Edipo débil es que esta cópula actúe deficitariamente sobre la cadena del significado pero que
actúe.
Es decir
que la metáfora, sustituta del metalenguaje que no existe (si existiera, la
ciencia tendría razón mediante el concepto de aplicación) no funciona
bien. Son sujetos que funcionan mucho por "viraje" de lo real a lo
simbólico y su correspondiente metonimia entre lo simbólico y lo imaginario
(para el sentido) y funcionan poco con condensación y su
correspondiente metáfora entre lo simbólico y lo imaginario (de nuevo para el
sentido).
Para
comprender mejor esto, es fundamental reconocer que condensación y
desplazamiento no son estrictamente equivalentes a metonimia y metáfora. Cuando
entendemos bien que hay tres registros y no dos, esto nos obliga a definir
operaciones entre tres registros y no entre dos como la ciencia, sean de base
lingüística (metáfora y metonimia) o matemática (función y función
inversa).
Lacan, sin decir nada, lo corrige en "Radiofonía",
página 416: "C'est ce qu'opère la métaphore,
laquelle obtient un effet de sens (non pas de signification)
.....signifié".
En otros
lugares de "L'Étourdit" insiste en
diferenciarla de la condensación. Evidentemente, ha mejorado la
definición en "La instancia de la letra en el inconsciente...."
pues allí la metáfora traspasa la barra de la significación y la metonimia
no.
Con esto
quiero indicar que el abordaje de la clínica de los últimos seminarios hay que
hacerla en parejo con los Otros escritos: "Radiofonía",
"Televisión", "L'Étourdit",
"La tercera" y "El sinthoma" y
ver las variaciones con los Escritos primeros, que son variadas y
sutiles. La principal es que deja de rigorizar
apoyándose en la lingüística y pasa a hacerlo con
4- Un falo deslocalizado indica que,
siendo el sujeto neurótico, sin forclusión de dicho
significante, el falo no ejecuta bien su función, de ahí que, caso de la fobia,
alguien deba estar ahí para que frente al goce del Otro, el goce fálico (o la
ley fálica introducida por el padre imaginario del segundo tiempo lógico del
Edipo), si quieres decirlo como la razón en el Otro, funcione precariamente. En
otros casos, histeria serías, la significación fálica está disminuida pero
existe. ¿Cómo pensar ese falo que no ocupa bien un lugar de reprimido en el
Otro? Es lo que llamo un falo metonímico, un falo que se desliza en la cadena y
que no acaba de funcionar. En el caso de las histerias: llegan ellas mismas a
"hacerlo surgir" mediante el contorsionismo
corporal, crisis psicomotoras, o rigidizado en la fibromialgia (por no poder romper ese goce que se mantiene
encerrado en su propia contigüidad), en otro caso aparece incluso cierta
semiología de las trastornos psicóticos. En otros,
por ejemplo lo que cuenta Catherine Millet en su
libro La vida sexual..., si le damos valor de cierta verdad, uno se
plantea una posibilidad intermedia de un falo que se desliza y no deja hacer
bien metáfora, pero está a la disposición del sujeto.
En dicho caso, que yo definí en un seminario hecho por José Monseny
(él ponía el énfasis en la regularidad del fantasma en la línea
neurótica-perversa, pues no concluyó, en
Todos estos caso
heteróclitos, no hay manera de diagnosticarlos con falo afirmado o falo forcluido; si ahora disponemos de diferentes maneras de
"escribir" las cadenas, entonces podemos ver que en un encadenamiento
el falo puede estar pero de otra manera. No es lo mismo un enlace que un triskel. Incluso podemos plantearnos qué quiere decir forcluido. El enlace daría los casos de cierta rigidez,
demasiado localizado, según que se enlace lo simbólico y lo real, o de cierta deslocalización si lo que se enlaza es lo simbólico y lo
imaginario. Fobias y borderlines, si
quieres decirlo de otra manera. Por eso debemos pasar por las nominaciones y
sus déficits.
3- El único que ha trabajado el discurso y los nudos es Richard Abibon y no acabo de comprenderlo bien (klo estoy estudiando), luego claro que los discursos tienen algo que ver. Mi idea intuitiva (aún no vaciada; Lacan indica que de la evidencia hay que pasar al vaciamiento évidement) es que el discurso crea el nudo y lo modifica, pero en segunda instancia (a la inversa) el nudo constriñe al discurso. No puedo responder mejor porque no veo clara la articulación de las tópicas como modificadoras del nudo (es más claro el nudo articulando las tópicas, al menos para mí). Si es cierto que los discursos están articulados por el inconsciente (el paso de uno a otro que nos indica Caballero) es porque el inconsciente ha actuado. A veces hay colegas que parece que confunden discurso analítico con inconsciente y no es lo mismo. El inconsciente ¿dónde situarlo? En la tercera parece claro, pero en el Seminario XXIV Lacan, enfadado incluso con Freud, dice que no hay manera de hacerlo. Mi intuición, de nuevo, es que no puede porque quiere hacerlo "espacialmente" (la tercera de nuevo) y yo creo que está más del lado del tiempo y ahí no hay una geometría, sino una dialéctica. Ya lo había visto bien en "L'Étourdit" al colocarlo más del lado del acontecimiento, es decir, de un decir. Por eso debemos separar de momento el n'espace y el tiempo (en el sentido que tiene en inglés tense).
Y recordar que, para el inconsciente, Lacan recurre a la topología, pero no de nudos sino de conjuntos, lo hace definiendo "un saber" que sería un "abierto". Dos inconscientes serían dos abiertos que no se recubren y que por eso propone que el 2 esté articulado por el tres en el nudo. Un bonito juego para decir que la pareja, como dos, sólo se sostiene del 3 del nudo, Seminario de los Nombres de Padre, clase 6.
Un verdadero lío, ¿no? debemos ir paso a paso, estamos intentando hacer, a otro nivel, Función de la palabra (ahora ya anclada en un discurso y a la inversa), un decir y un dicho (enunciación y enunciado), y campo del lenguaje (ahora ya condicionado por el anudamiento y a la inversa).
Para que lo
segundo sea menos enigmático, en
Nominación y lógica
1- Quizás
vale la pena indicar, como orientación de lectura del texto colgado y
preparación para el próximo ítem, que en las nominaciones de la lingüística
(significante /imagen mental), o de la lógica (significante/referente), sólo
hay dos registros en juego. Es decir, son duales como la tópica del
Inconsciente en la primera época de Lacan. Con esa tópica, Lacan va a
intentar una nominación mediante sólo el significante y no el signo, trina.
Primero en
" Subversión del sujeto....", que serían los nombres del sujeto
utilizando el significante -1: "Gracias al cual los otros
significantes representan al sujeto, si no no
representan nada". En este momento no dispone de
Y luego en
el Seminario de los Nombres del Padre propone una nominación cuádruple, para poder obtener 3 nominaciones
distintas con los tres registros. En ésta última estarán, pues,
los nombres del sujeto y los nombres de goce que quedaron pendientes en
"Subversión...". Lo que falta es hacer los nombres del objeto, tema
nada fácil y sin el que no veo yo manera de abordar bien el concepto
de privación.
Evidentemente,
no podemos utilizar el concepto de referencia del signo lógico, ya que sólo
trabajamos con el significante, y ello impone retomar el término de la
semiología de Barthes de que un significante que
aplica sobre un significado se denomina denotación.
Creo que
así se visualiza dónde hay que ir y por qué, y sobre todo os sonarán todos
lo autores con los que dialoga Lacan para, eso sí, modificarlos
convenientemente.
Bueno, esto
para que sea menos árida la tarea lógica a la que los nudos dan respuesta.
2- Un nudo
es una cuerda, una circunferencia si le damos buena forma. Una circunferencia
tiene dimensión uno porque está hecha mediante una recta infinita a la que se
le ha añadido un punto, el denominado punto en el infinito. Añadir ese punto
permite cerrar el infinito y que se convierta en un punto más y no especial.
Los topólogos lo denominan
círculo. El círculo sí que tiene en geometría elemental dos dimensiones, ya que
es una superficie. La circunferencia sería sólo el borde del círculo. Pero
ellos prefieren denominar a los nudos círculos, aunque sean de dimensión
uno, supongo que porque, si pueden estar autoatravesados
(anudados) muchas veces entre sí cada uno de ellos, entonces no tienen la
"buena forma" (imaginario) de la circunferencia.
Se ve así que la circunferencia es una presentación
imaginaria (en buena forma) de un concepto más complicado que serían
esos círculos en los que ella se puede deformar y además anudarse. En
topología todo aquello que es deformación continua de algo es lo mismo que ese
algo.
Además, debemos darnos cuenta de que el
círculo topológico divide el espacio; no hay que olvidar
que estar vacío en su interior es una manera simple de diferenciar
interior/exterior. Se ve muy claro cuando no está anudado. Me explico: el fuera
del nudo es el exterior y el dentro del nudo es el interior. ¿y el nudo
mismo? Pues es la frontera, que tanto puede pertenecer al exterior como al
interior. Aquí habría que explicar la adherencia o cierre, pero de momento
lo dejo.
La imaginarización de la
lógica efectuada por Euler sitúa, para cada
proposición, un círculo (esta vez sí superficie) dentro del cual están los X
para los que la proposición es verdadera y fuera de él los X para los que es
falsa. Es una lógica bivalente y plana.
Para el psicoanálisis, Lacan siempre apostó por una
lógica que fuese no-plana y además con verdadero-falso y el objeto
"a" y la castración "-fi". Sólo
con leer en Freud Las pulsiones y sus vicisitudes se ve que la lógica
plana no funciona como rigorización.
Es entonces cuando Lacan acaba con la
bivalencia de verdadero/falso y introduce los dos objetos preciosos del
psicoanálisis, pérdida y falta, como fronteras especiales entre el
"dentro" y el "fuera".
Tenemos así que ya no podían ser círculos superficiales,
luego círculos topológicos. El más elemental, sin anudamiento, divide
el espacio en dentro, fuera y frontera. Si además está repetido (no
anudado, sino repetido como la repetición de Freud), las cosas son un poco
más complicadas porque va a depender del número de vueltas y del espacio
sobre el que aplique. Si es el caso de un plano proyectivo, Lacan obtiene la
banda de Möbius del sujeto y el objeto
"a". Si además se necesita obtener el -fi
hay que pasar a una botella de Klein. Son
los Seminarios XII-XV.
Es decir, el nudo ya lo había utilizado como
extensión de las sentencias lógicas, o juicios en Freud.
Ahora lo que va a hacer es usar lo mismo, pero para los
registros, luego cada nudo es un registro. Y la cadena (no tanto el anudamiento
de cada nudo, aunque puede seguirse utilizando también) dará la estructura
donde situar las tópicas freudianas y sus déficits y
abordar la nominación (Seminario de los Nombres del Padre).
Ahora se trata de, partiendo de dimensión Uno,
obtener el Dos (para la relación entre dos sujetos, no olvidar que los
nudos aparecen en este sentido después de "Encore"
para situar las posibles maneras de hacer las suplencias de la relación sexual
que no se puede escribir) gracias al anudamiento del tres sobre
tres Unos, tres que contendría y sostendría el
Dos.
Entonces en cada nudo el dentro va a ser denominado
agujero, el fuera ex-sistencia, y el nudo mismo (la
frontera que decía antes) consistencia. La consistencia es la lógica particular
de cada registro, la ex-sistencia cualquiera
de lo que no pertenece a ese registro. El agujero es el déficit de cada
consistencia porque si fuesen perfectas no habría paso de uno a otro.
Además, Lacan añade la in-sistencia,
es decir, el intento de un registro de escribirse en otro.
3- Añado el
tema de la adherencia o cierre y así ya está para otra ocasión.
Si el
círculo divide al espacio en tres trozos (círculo mismo, dentro y fuera:
denominados también consistencia, ex-sistencia y
agujero), podemos ver que la complementariedad se ha perdido, ya que la ex-sistencia no es la negación del agujero y viceversa. Al
haber 3 espacios, la negación de la negación se ha perdido, por eso hay que
pasar a la topología en psicoanálisis, entre otras muchas razones. En
Bueno,
si no-no-p no es igual a p es porque hay algo ahí atravesado. Por eso
Lacan recurre a la lógica intuicionista en la que
no-no-p no es p, añadiendo ese algo que los intuicionistas
no ven o de lo que no quieren saber nada. La extensión de eso es el círculo de
dimensión uno frente al círculo de dimensión dos de la lógica clásica.
Por otro
lado, Peirce, que seguía siendo, en lógica, bivalente
y plano, ponía con un círculo dentro de otro que el implicador
p implica q. Lo denominaba "caracoles"; Lacan, para la repetición, lo
espacializa en un círculo de una dimensión que da
dos vueltas en un espacio de 3 (todavía no anuda) y lo denomina el 8 interior.
Una vez más abre las dimensiones e introduce el objeto.
Volvamos al
agujero, consistencia y ex-sistencia. Si consideramos
que la frontera de la consistencia puede estar formando parte del agujero o de
la ex-sistencia, pero nunca de las dos a la vez,
aparece el concepto de adherencia (o cierre, o clausura). El dentro, agujero,
más la frontera, consistencia, es el cierre del dentro. El fuera, ex-sistencia, más la consistencia de la frontera es el cierre
de
O sea, el
cierre del dentro (dentro más frontera) es la negación del fuera y
viceversa. Podéis ver los dibujos que ayudan a aclararse en "Una
lógica paramétrica..." en
Nota.-No
confundir consistencia como cuerda, con el principio de consistencia en lógica.
Dicho de
otra manera, el cierre del inconsciente (recuérdese objeto nasa en el Seminario
XI y castración en los Seminarios IX y XII-XV) es una operación
con consistencia lógica y no una deriva. Por eso la interpretación no es
asociativa (imbécil), sino lógica. Mi trabajo sobre
Si ahora
tenemos en cuenta que en psicoanálisis el falo simbólico es el que hace de
punto en el infinito y es el que cierra los círculos, entendemos por qué si
está forcluído no hay lógica del fantasma y hay
deriva y el objeto "a" acaba extraído de la realidad en un esquema
abierto (esquema I de
Nudo y objeto
1-El Triskel está justamente pensando también (ya veremos que para más cosas) para situar el objeto no siendo ni una imagen, ni un significante, ni una supuesta cosa del mundo. Es el cruce de tres cuerdas o tres registros; en el próximo Uno veremos por qué ese salto de explicitar el aparato psíquico con eso y no con superficies (esquema R y su modificación del año 1966).
En su centro, si suponemos que existe una superficie cuyos bordes son el nudo mismo, hay una cinta retorcida. Esa cinta sería el objeto cuyas caras son el petit a, la causa del deseo y el plus-de-goce (entendiendo por caras los bordes de dicha cinta apoyándose en los registros). Por eso Lacan lo denomina al objeto "abjeto".
Luego no es para el cuarto nudo como bien indicas. Al pasar al cuarto nudo ya no existe triskel, (estoy a la espera de que un topólogo me diga si hay cuatrel (de cuatro hilos).
En el Uno colgado en la página hemos visto que con tres nudos la cadena es súper estable si es borromea (personalidad paranoica). Con el cuarto nudo el "a" queda suelto entre 4 hilos y quizá por eso un sujeto puede hacer de analista (movilizar su a): si no hubiese subjetividad, nada de nada.
No tengo constancia de otros antecedentes que las tiendas indias que se sostenían de tres palos en triskel o un derivado suyo: usado por los militares para sostener tres armas largas. De todas maneras, una trenza de tres hilos con dos veces el cruce de uno a uno daría eso. Seguro que hay relieves en las culturas de triskel.
El "L'Étourdit" Lacan aún obtiene el objeto "a"
de operaciones en superficies. De hecho es el paso del objeto
"a" entre la banda de Möbius del
plano proyectivo y, por fin, la superficie del toro, y no
que sea el agujero del toro como hasta este momento. Sacar el objeto
del agujero tórico (recuerda lo de interior,
exterior y frontera de la respuesta a
En
"Estofa", de Vappereau, están los dibujos
de lo que Lacan indica en "L'Étourdit",
capítulo de
Sacar al objeto "a" del interior del toro es poder salir de la Demanda del Otro. Es decir, salir de la infernal dialéctica del sujeto con el Otro, de la analidad en Freud. A éste siempre le preocupaba que eso estuviese bien resuelto (de lo contrario el análisis terminaba incompleto), y además poderle dar estatuto de objeto pulsional, es decir, proveniente de las metonimias, contabilidad de goce, o que traspasan goce.
Captar que el objeto no es ése, sino que va mucho más lejos es un salto cualitativo importante que a Lacan le llevó mucho tiempo rigorizar. Lógicamente, al pasar al cuarto nudo, el objeto sigue estando y su rigorización está por hacer. Por eso lo del cuatrel, es decir, relación del objeto con la nominación, como bien indicabas,
Nudo e interior y exterior; dentro,
fuera.
1- El Uno aparece ya en el Seminario XI.
Superar la topología de conjuntos es salir del interior-frontera-exterior de los conjuntos. Lacan usa los conjuntos tanto para el significante como para la letra, y eso lía un poco.
El esquema
R y la modificación de sustituir la banda de la realidad por el fantasma
supone que hay una superficie cuyo fuera es lo real. Real recubierto por
la banda de
Luego ahí tenemos tres espacios: el de la superficie tomado como un conjunto (que a su vez tiene tres subconjuntos o piezas), en ellas aplica los interiores y el exteriores. En cambio dentro de la superficie y fuera de la superficie es lo mismo, pues al ser un Pp. están en continuidad, ya que éste sólo tiene una cara. Luego el aparato psíquico es la frontera entre lo íntimo y el fuera. Si se utiliza exterior e interior para dentro y fuera (como suelen hacer los psicoanalistas poco avezados en este tema) aparece "el éxtimo" es una buena definición.
Pero toda la lógica se da dentro de la superficie, luego en los conjuntos de ella se puede hacer interior y exterior y frontera. Por ejemplo, la ventana del fantasma es la frontera entre el espacio imaginario y el simbólico, o entre la tópica del espejo y la tópica del inconsciente, además de un acceso a lo real.
Pasar al triskel es anudar los tres registros y ya no hay un solo dentro fuera. Cada registro tiene el suyo y aparecen espacios (superficies ahí pegadas) que son el dentro de un registro y el fuera de otro; por ejemplo el goce Otro es dentro de lo real y fuera de lo simbólico. Pero el objeto "a" está dentro de los tres. Pero es frontera entre el sentido y el goce del inconsciente, etc.; se multiplican las posibilidades, y el objeto ya no es sólo el petit a del fantasma, sino sus tres caras, imaginario, simbólico y real, luego hay una lógica que va más allá de la que se puede hacer con los conjuntos (desde el punto de vista topológico de tres espacios).
En particular permite situar las dos negaciones distintas de las fórmulas de la sexuación, negar el falo y negar el cuantificador. Negar el falo, = al objeto a, lo a-sexuado. Negar el cuantificador universal= goce Otro
2. Os envío un esquema de articulación del dentro-fuera de la topología con el interior-exterior de los conjuntos.
Si suponemos una esfera, ella como
superficie divide el espacio en dentro-frontera (ella misma)-fuera. Pero en
ella podemos poner un círculo que dividirá la superficie (la frontera) en tres:
interior-frontera (el círculo)- exterior. Así podríamos leer las pulsiones y
sus vicisitudes. Pero si en vez de una esfera es un plano proyectivo, (esquema
R) entonces la banda de la realidad es la frontera entre lo imaginario y lo
simbólico, o entre la tópica del espejo y la tópica inconsciente. Ésta está
formada por el fantasma, luego ahí hay que ver cómo se articula sujeto y
objeto. Además, y esa es la diferencia con la esfera, aunque parezca que hay
dentro y fuera, resulta que son el mismo por ser el PP unilátero.
Son lo mismo, pero el sujeto neurótico, a diferencia del psicótico
que cree que su intimidad ha sido desvelada, cree que no, aunque sus síntomas
con el mundo de afuera resultan estar en continuidad con sus problemas con el
mundo de dentro. El éxtimo lo indica bien pero
debería decirse "dentrifuera". Pero al
pasar a triskelizar los registros, como indicaba
en el mail anterior, ya no tiene sentido lo de éxtimo
porque no aplica esta articulación, sino: agujero, consistencia y ex-sistencia.
3- Aclaro una cuestión terminológica que, responsabilidad
mía, puede enredar
En la superficie esférica, para situar el espacio que ella
envuelve y el alrededor de ella, yo utilizo el par antinómico dentro-fuera. Por
contra, en la esfera misma como frontera entre los dos polos de dentro y fuera,
para situar lo que es representado en el aparato psíquico como "dentro de
mi" uso un círculo sobre ella. Entonces, en el aparato psíquico hay un
interior, lo representado de alguna manera, y un exterior, lo que no está
"dentro de mí" pero está "en mí" representado de alguna
manera. La representación es un tema apasionante.
El otro par antinómico interior-exterior. Éste
también tiene frontera, el círculo mismo. Habitualmente, Freud los usa al
revés, usa el par interior/exterior como yo uso el par dentro/fuera. ¿Por qué
el cambio? Porque así interior y exterior coinciden con las definiciones de la
teoría de conjuntos vista topológicamente (la
denominada topología general). Pero podría hacerse al revés.
Lo importante es ¿qué articulación tienen entre ambos dos?
(dicho al uso de la lengua inglesa). Aquí es cuando empieza el problema: si es
una simple esfera, no se articulan el dentro con el exterior ni con el
interior, son disjuntos, si lo quieren decir así. Pero si en vez de que la
superficie del aparato psíquico sea una esfera (bilátera
y orientable) es un plano proyectivo (unilátero e inorientable)
entonces es cuando el dentro y el fuera son lo mismo, pero
"localmente" parece que una superficie (el aparato) los separa.
Si se recuerda la inmersión del plano proyectivo en un
espacio con el retorcimiento que necesita, el denominado Cross-cap, en la línea de autoatravesamiento
se pasa de dentro a fuera en continuidad. Entonces es el fuera
representado en el interior, pero también puede ser un fuera en el exterior,
recuérdese el Unlust del Seminario XI
que está como exterior dentro del Ich. Los
esquemas de círculos "eulerianos" de Lacan
siempre hay que entenderlos como que incluyen su negación como los planos
proyectivos.
En cambio, en la alienación simbólica es un dentro en el
exterior (la pulsión que se escribe y el objeto frontera entre interior y
exterior). O un dentro en el interior, el cuerpo propio como real-ich. Eso es lo que Freud hace en "Las
pulsiones y sus vicisitudes" con los distintos pares y operaciones.
En la negación se trata de la dinámica de un aparte de
esta lógica. Una vez se ha dado la escritura de un significante, un dentro
que ya está en el aparato psíquico, se da un juicio de si debe entrar en
un aparte de él, en la cadena significante; entonces aparecen los dos
tipos de juicios, la Bejahung o la Verwerfung.
No es el mismo tipo de lógica, pues no se trata de
la escritura, sino del juicio, es decir, lo que se conoce como sentencia,
acepto o no acepto; de hecho, habría una tercera que es el juicio de
condenación; envío al exterior. ¿Dónde se va lo forcluído? Pues
no al exterior sino al fuera: "vuelve desde lo real".
La denegación es un mecanismo de discurso (de la
rememoración mediante la palabra) que, como indicaba, intenta recuperar lo que
no se escribió en lo que sí se escribió, lo intenta por negación. No tiene nada
que ver con la afirmación, pero si ésta no se dio, entonces la palabra no se
puede apoyar en la cadena significante y es cuando aparece el dejá vu.
Volvamos a la pregunta de dónde se va lo que es forcluído de la cadena, pero que ya es un significante.
Lacan entonces necesita el tercer registro (hasta ahora yo he usado, sin
diferenciar bien, simbólico e imaginario articulados en la frontera que
supone el plano proyectivo inmergido en el espacio real dividiéndolo en tres:
dentro, aparato psíquico, fuera). En Freud, el fuera es el mundo exterior y el
mundo interior no lo tiene bien diferenciado del ello.
Pues se va al fuera de lo real. Este paso de que lo que
viene del dentro y se escribe o se imaginariza (según
la tópica) en el aparato (narcisismo o cadena significante) y que sí
es expulsado por alguno de los mecanismos del juicio o expulsado por
los mecanismos narcisistas (mal estudiados), hizo que el kleinismo montara
todo el mal rollo de la introyección y la
proyección sin diferenciar los dos pares antinómicos y sin diferenciar si
el mecanismo se daba en lo simbólico o en lo imaginario.
Fíjense que Lacan se encuentra con un problema con el
esquema R. El eje imaginario lo tiene que dividir en dos: el eje del semejante
y el eje de las imágenes del semejante. Y así abre la banda de la realidad
(articulación simbólica de lo imaginario, o del espejo por el inconsciente) que
le permite situar el fantasma como la "frontera" entre lo
simbólico y lo imaginario, o entre el narcisismo y el inconsciente y
viceversa. Usa su borde ("la ventana a lo real"). Con el término
borde acabamos con la sinonimia de frontera que tanto servía para el par
dentro-fuera como el par exterior-interior. El problema es que lo real está
absolutamente adherido a la superficie y entonces la doctrina es demasiado
parecida a la de
Si ahora pasamos al anudamiento de los registros, no se
trata ya de un espacio real "dividido o separado" por una
superficie, con lo que cada tópica era un triángulo dentro de la
superficie, sino que cada registro es un nudo, y las tópicas se dan entre
los nudos, y se acabó lo de dentro-fuera y exterior-interior.
Insisto, ahora es agujero, consistencia y ex-sistencia. Añadiéndole in-sistencia.
Cada registro ex-siste a los otros dos, e
insiste en ellos. Cada registro como consistencia es frontera entre su
agujero y lo que le ex-siste, las posibilidades se
multiplican.
Al añadir el cuarto nudo, que es el que permite romper el
triskel, lo importante es en qué orden los anuda, y
entonces resulta que si añadimos la tópica del sentido, que Freud no
estableció, según el orden, decía, de los registros, también se ordenan las
tópicas. Y aparecen con inusitada sencillez y belleza las diferencias entre los
narcisistas, los edípicos y los "poéticos"
o "sensitivos". Depende de qué registro sea el que actúe
sobre otro y mediante cuál, atravesado, tendremos: simbolizadores llamado
edípicos o de tipo freudiano, narcisista o éstos
que por no saber cómo denominarlos llamo poéticos por estar dominados por el
sentido.
Simbolizadores
(inconsciente) mediante imágenes (narcisismo) de un real (sexo).
Imaginadores
(espejo) mediante significantes (inconsciente) de un real (sexo).
Realizadores (sentido) mediante significantes
(inconsciente) de un imaginario (sentimiento).
Estos últimos podríamos denominarlos "neurosis
sensitivas".
Disculpad que responda tan largamente, pero creo que
es necesario ir situando bien esto. Es una maravilla de precisión lógica,
topología, doctrina y clínica. Nada se parece a esto en las diferentes teorías
de la ciencia, excepto quizá la teoría del campo único de la que os indiqué un
libro.
4- La existencia es un término que Lacan usa como los lógicos y nunca ontológicamente, es decir, que exista un significante (no un ente) que en nuestro caso debe estar en la cadena (me remito al mail anterior a éste).
Por contra, la ex-sistencia es un invento suyo; no se trata del agujero, sino de cualquier otra cosa que esté fuera de una consistencia (nudo); es otro registro visto desde uno cualquiera. Luego un nudo divide el espacio en tres partes, él mismo (consistencia), el agujero interno y lo qu es otra cosa (ex-sistencia). Tiene razón cuando indica que gracias a estar los tres aparece un nuevo espacio, el del Objeto "a", pero sin usar los agujeros de momento.
Pero además, y eso ya lo veremos, aparecerán otros agujeros entre los registros. De hecho, el agujero del que habla al comienzo del Seminario de los Nombres del Padre (para cada uno de los nudos o registros) es el agujero real. Éste quiere decir que si suponemos el nudo como una recta infinita, entonces lo que no es recta es un agujero real. Por eso, si no se cierra la recta y se hace un nudo (círculo), no se puede diferenciar ex-sistencia y agujero. En cada caso hay que ver. Como puede verse, agujero no significa siempre lo mismo: un buen lío. En el mail de respuesta y ampliación he dado más detalles sobre los agujeros y ex-sistencia, etc. y también en algunos mails anteriores.
Punto 2: en
el toro no se puede hablar de éxtimo, ya que lo
que queda dentro de su alma y lo que está fuera son disjuntos. Por eso sólo
sirve para diferenciar objeto del deseo y de
Vayamos al punto 1: aclarado lo de consistencia y ex-sistencia, etc., paso a lo fundamental, las "intersecciones" y la apertura en superficies al infinito. No debemos hablar de intersecciones porque justamente el nudo no intersecta los registros, consistencias, como lo haría una lógica plana basada en la geometría habitual, luego tampoco las superficies interiores ni exteriores, o sea, los agujeros y las ex-sistencias. ¿Entonces? Tampoco recubrimientos. La respuesta que voy a dar responde a las dos cuestiones planteadas a la vez:
Supongamos una superficie muy rarita que tuviera tres agujeros (o bordes). Este tipo de agujeros son definidos como agujeros imaginarios (pueden ser cerrados con una pastilla circular). Bueno, ahora pensemos que dichos bordes se anudan borromeamente. Como si fuese una manguera de tres bocas (y no de dos) y las encajásemos así. ¿Se pueden imaginar que las diferentes porciones de superficie al lado del anudamiento se penetrarían entre sí? Insisto, no los nudos. Bueno, pues esos trozos de superficie son, en un caso, inhibición, síntoma y angustia. O sentido, goce fálico y goce Otro en otro caso. Si dicha superficie se divide en pedazos, reciben el nombre se superficies de empan que proviene del término inglés empaning.
Luego no se pierden en el infinito, ya que es una superficie cerrada excepto en esas tres bocas. Una vez más, en vez de cerrar las tres bocas en un doble donut (dos agujeros tóricos que son otro tipo de agujeros) y que no hubiese punto conflictivo, Lacan nos deja esa hiperboca como anudamiento. Ahí no está asegurado ni el cierre ni un sujeto centro de los nudos, por intersección, como el de la geometría cartesiana. La cadena-nudo es la alternativa para el sujeto psicoanalítico a la geometría cartesiana, extensión del "yo cartesiano". Sólo por esta razón ya se justifica el recurso del nudo.
5- Veamos
un poco lo que significa
1ª
tópica y su inversa
- Si lo
real, como ex-sistencia a la consistencia de lo
simbólico, insiste en él, se denomina lo modal. Se escribe, y sus 4 modos
"no cesa de ...", tópica del inconsciente a la inversa, construcción
de la pulsión por metonimia en lenguaje freudiano.
- Si lo
simbólico, como ex-sistencia, insiste en lo real es
la metaforización, es la escritura por la vía de la
lluvia de letras, es
Evidentemente
esos dos caminos siempre están articulados por el otro registro que se
atraviesa (articula, lo imaginario en este caso, aportando por tanto la cara
imaginaria del abjeto "a", petit a, en dicha tópica y su inversa
2ª
tópica y su inversa
-Si lo
imaginario, como ex-sistencia de lo real, insiste en
él como consistencia, se trata de la imaginarización
del cuerpo y el narcisismo. Es la tópica del espejo.
- Si lo
real, como ex-sistencia, insiste en lo imaginario
como consistencia es la invasión (poco estudiado). Es la tópica del espejo a
En este
caso, el registro que se atraviesa (articula) es lo simbólico y aporta la cara
simbólica del abjeto "a", la causa del
deseo.
3ª
tópica y su inversa
- Si lo
simbólico, como ex-sistencia, insiste en lo
imaginario como consistencia, es la tópica del sentido. Mal estudiada, ya que
supone pasar de la lógica del lenguaje a otra que es la de lalengua. Fundamental para la construcción del síntoma.
- Si
lo imaginario, como ex-sistencia, insiste en lo
simbólico como consistencia, creo que es lo caracterial,
pero se aceptan sugerencias.
Evidentemente
el tercer registro que se atraviesa (articula) es lo real y aporta por tanto la
tercera cara real del abjeto, el plus-de-goce.
No paso de
momento a lo mismo con la cadena de 4 nudos porque no sé, aún, como
hacerlo bien. Espero que esta conclusión justifique que haya valido la pena
todo el recorrido que sé por experiencia que no es fácil de recorrer.
Ahora podemos
empezar a imaginar los trastornos que supone en esas 6 tópicas los malos
anudamientos que hemos expuesto en el primer Uno sobre las estructuras
clínicas.
6- De acuerdo en lo del nudo como escritura, pero también es una imagen y también un simbólico (ecuaciones del nudo). Ahora bien, la mis à plat no supone pasarlo a dos dimensiones. Pasarlo a dos dimensiones es aplatissement. En la mis à plat los puntos donde se autocruza el nudo no se intersectan, por eso se interrumpe en el dibujo el hilo que pasa por debajo. Es un truco de representación en un plano (dos dimensiones) para indicar que el nudo está sumergido en tres dimensiones, es decir, no pierde su necesidad de un espacio que lo envuelve en tridimensionalidad. Si la pierde ya no hay nudo y se convierte en un grafo (aplastamiento del nudo). Por eso ni los nudos ni sus espacios se intersectan jamás. Si fuese así volveríamos la geometría clásica y el sujeto estaría en las intersecciones.
La cuestión del "a".
Los agujeros de cada registro-nudo (revísese el ítem colgado en la página, que está explicado) son su "falta estructural".
Para lo imaginario = su fracturación
Para lo simbólico = A barrado
Para lo real = la falla
, - fi
y el falo simbólico cuantificado son los tres elementos que permiten las subjetivizaciones de dicho universo de la manque
de objeto en el primer Lacan. O sea, hay que situarlos en las tópicas
entre los registros y no en un registro determinado.
Aquí es cuando vemos el "a" estando en todas partes, pero yo prefiero llamarlo "pérdida" y no agujero, tal como lo hace Lacan en los Seminarios XII -XV.
Veamos,
1) Por estar barrado A, aparecen dos consecuencias,
y a. Que si están en
coalescencia tenemos la psicología, dice Lacan en "Encore".
Yo diría la ciencia en general.
2) Por no haber un órgano que asegure la relación sexual, está el -fi.
3) Por no poder escribir la relación sexual, tenemos un fórmula cuantificada del falo.
En el
primer caso, se trata del "a" simbólico o causa del deseo. En el
segundo caso al
hay que darle la pareja
del "a" imaginario, el petit a.
Eso
permitió a Lacan en el Escrito "Subversión..." hacer
equivalentes (
) =
. Luego se ve que lo que da la equivalencia es el objeto
"a", que pone una cara en cada caso. Luego está en el centro de las
tópicas.
En el
tercer caso, la cuantificación del falo nos remite siempre al
objeto "a" como plus-de-goce. Es por eso por lo que aparece esta
fórmula
para el lado macho, y para el lado hembra
.
Bueno, pues si las dos primeras son la castración del Otro y la castración del sujeto, ésta última ¿cómo llamarla? Lacan, en "Encore" dice: "voy ha hablar de la castración como nunca se ha hecho hasta ahora"; bueno, pues yo propongo llamarla la "castración del inconsciente" ya que en las fórmulas no está el sujeto.
El objeto está entonces, insisto, no como agujero, sino como superficie, entre las tres tópicas y con diferentes funciones, según con qué modalidad de la castración se articule.
Esto que
desde el álgebra lacaniana me encaja bien tiene problemas con
Además,
siempre digo que el objeto en juego en cada tópica es el aportado por el
registro atravesado o articulador y eso no encaja con lo dicho en relación a
Uso círculo
y nudo como equivalente, porque así se definen en
7- Un añadido sobre el agujero: el
objeto no debe llamarse agujero, puesto que está entre tres nudos (hilos o
cuerdas) o (en la cadena de cuatro nudos) entre 4. Es verdad que por estar
anudados los nudos en la cadena borromea aparece ese
"espacio" que no estaba con los nudos sueltos. Pero ese espacio es
una superficie denominada de Steifer (como una
pajarita que se apoya en los registros, pero con tres lóbulos).
En el libro
de Vappereau Essaim está
muy bien explicada la diferencia entre mis à plat
y aplatissement, así como las superficies,
sean de empan (aquellas cuyo borde es un
nudo), como las de Steifer (aquellas que tapan los
diferentes espacios del nudo entre los registros). Básico para ver lo que Lacan
empieza a hacer en la tercera, con lo que he denominado la hiperboca.
Pincho un
dibujo sobre lo que sería una superficie con tres nudos como bordes, una
superficie con tres bordes. Ahora intenten imaginar (no dispongo de dibujo) que
esos tres bordes se anudan borromeamente ¿Ven que los
nudos (bordes) no se intersectarían, pero sí la
superficie con ella misma? Eso es el gráfico de la tercera y su
inhibición, síntoma y angustia.
Luego es
una superfice de numero de borde tres, pero además anudados
entre sí. No se pierde nada en el infinito. Es hiperboca,
es la alternativa al sujeto sincrónico y fuera del discurso en la ciencia.
Nudo, rasgo unario y objeto.
1-Ya
Lacan en los Escritos, en las introducciones que hace a los apartados,
en particular en "De un silabario a destiempo", termina con la
definición de la identificación como nudo que no se puede aplanar (applatir). Evidentemente, se refiere a la
Identificación primera o originaria al padre o padres del Yo y el Ello y
en la que el objeto "está un poco antes o un poco después". Yo
creo que es simultáneo a ella. Primer tipo de identificación que podríamos
indicar que proviene de una metáfora primordial en la que el objeto no estaba,
sino que aparece justamente ahí. No estaba suelto y luego coinçé, sino que todo es simultáneo.
Por otra parte, en el Seminario de la lógica del
fantasma y en el del acto, el acto es definido con la identificación (por
igualdad, tema tremendo lo de establecer una nueva definición de la identidad
ahí, pero no entro ahora) con el objeto "a". El sujeto aparece como
efecto del corte del objeto, luego sin objeto no hay sujeto. Esto me parece muy
importante para ver que es necesario, primero, obtener un objeto para que la
tópica del inconsciente pueda funcionar (además de la represión del falo
para que haga como si hubiese metalenguaje).
Con el cuarto nudo del sinthoma
resulta que aparece la identificación al sinthoma.
Eso supone que haya sujeto para identificarse, luego parecería necesitarse
un 5º nudo y diferenciar subjetividad y sinthoma. Un
tema difícil. La cadena significante de la que se obtiene el sujeto ¿es el
cuarto nudo? Yo creo que no. Una cosa es la
estructura "espacial" y otra la temporal, y ahí debe estar el sujeto
de