NUDO

 

Al aplanar un nudo aparecen zonas como si fuesen intersecciones. En ellas se pueden situar superficies tal como decía "como si fuesen independientes". Pero el hecho de que el nudo, por muy unidimensional que sea, se realice en un espacio tridimensional obliga a que entre dichas superficies (en las zonas de cruce de nudos, hilos) hay que poner unos empalmes. Estos empalmes son trocitos de superficie que hacen que al final sólo haya una superficie. Estos trocitos tienen más o menos esta forma que os adjunto.

 

 

 

 

Eso obliga a darnos cuenta de que la superficie que tiene como borde al nudo, o a la cadena nudo, es sólo una. Esa superficie es lo que ahora es una "ampliación" de la que aparece en el cross-cap. En el caso del nudo borromeo es "estructuralmente" una banda de Möbius (como en el cross-cap) pero dos veces agujereada. Es decir, ahora obtenemos la superficie de nuestro nuevo "fantasma", no de un corte en una superficie (esquema R ampliado 1966) sino como superficie cuyo borde es la cadena-nudo. 

 

Por eso no hay que confundir nunca la superficie de tensión del nudo como única, con las superficies que Lacan utiliza. Éste supone que un nudo es un borde circular de un plano (agujero) y que al anudarse los tres (Escrito: La tercera) o cuatro permite situar en sus ex-sistencias (la superficie del plano exterior al agujero) las tríadas de inhibición, síntoma y angustia o representación, inconsciente y síntoma.

 

Yo he situado las tópicas freudianas más la del sentido, entre dichas superficies. Tenemos, pues, tres elementos:

 

a) La superficie de tensión del nudo que es la ampliación de la teoría de la realidad del fantasma a una realidad castrada.

b) Las ex-sistencias de cada registro usadas por Lacan como indicaba.

c) Los posibles encuentros o colusiones entre dichas superficies de un registro con otro, que son las tópicas.

 

Estos dos últimos aspectos son los que patinan todavía en la doctrina y que hay que resolver. De momento ya me he comprometido explicitar bien el apartado a) en el sub-ítem 4 del ítem -1

 

C.B.

 

Os envío pinchado el gráfico del Seminario “Encore”; Lacan presenta así un agujero (como si fuese un nudo de un solo hilo). Es decir, presenta un anudamiento de tres nudos de forma que, además de no soltarse,  "hacen creer que hay un agujero en el centro" como si fuese el de un nudo.

 

Entonces, si pasa algún hilo por dicho agujero se convierte en un agujero de verdad, o sea, funciona como si fuese un sólo registro: agujero, consistencia y ex-sistencia. ¿Cómo se consigue eso? Con una sola recta que pase por él indica, en su Seminario XXII y XXIII.

 

Es decir, una cadena borromea puede cerrarse y queda como un círculo. Se ve así la diferencia con el falso agujero de 2 hilos o nudos, éste no se sostiene sólo. El tres hace que los hilos se sostengan y el dos no lo puede conseguir. 

 

Ahora si cogemos tres agujeros ¿borromeos? y los anudamos entre sí como una cadena borromea de tres nudos, tenemos una cadena borromea (una posible presentación) generalizada de 9 nudos. Una especie de aplicación de los tres registro a cada registro; lo que nos demuestra que nunca hay ningún ser en los registros y por eso siempre pueden volverse a subdividir y por eso son Registros y no sustancias.

 

En consecuencia, podemos subdividir cada registro en tres, y se sostiene todo de forma que cortando un solo nudo (cualquiera) todo el entramado se cae.

 

Tenemos así que cada agujero boromeo nos permite situar los tres registros de cada registro.

 

Ya os he enviado el dibujo con falsos agujeros de dos hilos, ahora imaginaros el de 9 con agujeros borromeos.

 

Simbólico: simbólico de lo simbólico  = el significante; imaginario de lo simbólico = la imagen del significante (que puede ser especularizada, o la imaginarización de lo simbólico);  real de lo simbólico = la letra.

 

Imaginario: Imaginario de lo imaginario = la pura imagen; simbólico de lo imaginario = la idea platónica; real de lo imaginario = el real-ich (acceso al organismo).

 

Real: real de lo real = imposible; simbólico de lo real = la verdad dicha "yo hablo"; imaginario de lo real = el afecto.

 

Si hacemos un borromeo de cuatro agujeros borromeos de tres hilos cada uno, podremos pensar una estructura de 12 nudos, e introducir lo simbólico de la nominación, lo real de la nominación y lo imaginario de la nominación (para cada nominación = según lo que domine) y tendremos la estratificación del padre.

 

 

 

 

Carlos, muchas gracias por este envío; la verdad el asunto ha estado difícil, pero hoy me das la oportunidad de relanzar mi pregunta sobre el asunto del rasgo unario y la letra. Por ahora me gustaría que leyéramos este pequeño apartado del Seminario XXIII:

 

“La escritura en cuestión viene de otra parte que del significante. De todos modos no es de ayer que me he interesado en este asunto de la escritura, que en suma promoví la primera vez que hablé del trazo unario, einziger Zug en Freud. Por el hecho del nudo borromeo le he dado otro soporte a este trazo unario, otro soporte que todavía no les he sacado, que en mis notas yo escribo RI. RI, son iniciales, y quiere decir recta infinita. La recta infinita en cuestión - no es la primera vez que me escuchan hablar de esto- es algo que yo caracterizo por su equivalencia con el círculo; éste es el principio del nudo borromeo: que al combinar dos rectas con el círculo, se tiene lo esencial del nudo borromeo. ¿Por qué la recta infinita tiene esta virtud, esta cualidad? Porque es la que en un círculo hay un agujero en el medio, e incluso que uno se pone a soñar sobre lo que hace su centro, lo que se prolonga en todo tipo de efectos de vocabulario: el centro nervioso, por ejemplo, del que nadie sabe muy exactamente lo que eso quiere decir; la recta infinita tiene por virtud tener el agujero todo alrededor. Es el soporte más simple del agujero.

(Aquí hay un gráfico que encuentran en la lección del 11 de mayo de 1976)

 

Entonces, ¿qué es lo que esto nos da para referirnos a la práctica? Es que el hombre -y no Dios- es un compuesto trinitario de lo que llamaremos elemento. ¿Qué es un elemento? Un elemento es lo que hace Uno, dicho de otro modo, el trazo unario. Lo que hace Uno por una parte, y lo que, por el hecho de hacer Uno, inicia la sustitución. La característica de un elemento es que procedemos a su combinatoria. Entonces Real, Imaginario y Simbólico, eso vale bien después de todo, me parece, la otra tríada con la que, de escuchar a Aristóteles, se nos hacía el juego de componer al hombre, a saber..”

Mi pregunta es: si el falso agujero se hace con la recta infinita y ésta a su vez es el trazo unario, ¿podemos colegir que el falso agujero se hace con el trazo unario? ¿No nos lleva esto a pensar el trazo unario como escritura, es decir como letra?

Sigo dando vueltas al asunto para pensar el final de análisis en esta vía y entender por qué Joyce sería modelo de ello.

 

Beatriz Maya

 

 

Este párrafo de Lacan me ayudó mucho a aclararme porque J.M. Vappereau denomina en sus libros “rasgo unario” al triskel. Eso no encajaba pero...

 

Este párrafo es más sutil: el rasgo unario, en el sentido de rasgo escrito y no en el sentido de mínimo simbólico, es una recta infinita. Es decir, es la geometrización de un concepto. Entonces tiene un agujero ¿Cual? El agujero real: todo lo que está fuera de la recta. Creo que entonces eso nos ayuda a situar lo imposible desde lo escrito. El agujero real.

 

Ahora bien, si dicha recta se cierra, añadiendo un punto, el denominado del infinito, tenemos un círculo (circunferencia en la geometría normal) y entonces define tres espacios: dentro = agujero ¿simbólico?; fuera = ex-sistencia; él mismo =consistencia.

 

Es, pues, el paso de lo escrito a un intento ya de simbolización.

 

Si tomamos la marca como lo real puro, el trazo unario sería su escritura (en los dos sentidos de que un trazo hace marca al ser escrito, y un marca debe ser "leída" como trazo unario para que pueda ser un rasgo unario simbólico.

 

Es el ejemplo de Lacan de la araña: cuando ésta marca con su seda un hilo éste pasa a ser un rasgo de línea y de golpe es un hexágono. Y dice él: vemos a lo real accediendo a lo simbólico. Pero fíjate la cantidad de pasos, marca, rasgo, y además un imaginario que es necesario para dar forma y después el hexágono que sólo es un significante cuando se opone a heptágono (por ejemplo).

 

Por eso es importante lo del falso agujero y el agujero borromeo, para situar los pasos de los registros y no sólo tres registros. 

 

El falso agujero de dos registros son dos hilos de forma que "hacen ver que entre los dos son como un hilo". Entonces parece que sea un círculo con su ex-sistencia, consistencia y agujero, pero no es cierto. Si los haces con hilos verás que se sueltan y no se sostienen, lo que implica que no hay agujero ninguno. Es decir, no sitúa una especie de agujero "imaginario-simbólico" que es como yo defino, por el momento, agujero de un círculo. 

 

Pero si por dicho semblante de agujero hacemos pasar una recta, un trazo, entonces sí que se convierte en un agujero de verdad. Entonces, al anudar falsos agujeros, como si fuesen círculos, ya que pasan por el centro los hilos de los otros falsos agujeros, se comporta como si fuese un solo nudo-hilo. Eso permite, según el primer gráfico enviado, situar dos componentes de cada registro, por ejemplo lo real de lo simbólico = la letra unida como un hilo a otro hilo que sería el simbólico de lo simbólico = significante.

 

Con estas herramientas se pueden hacer maravillas, ya que podemos pensar el falso agujero de tres hilos (segundo mail), pero entonces no es exactamente lo mismo y para conseguir el semblante de agujero hay que unirlos borromeamente (segundo grafico) y sí que se sostienen pero "figuran" un agujero, de hecho son una cadena borronea presentada de una manera determinada. En Encare lo especifica cuando indica que se puede suturar el último hilo con el primero . Una vez más el paso al tres hace que los hilos ya se sostengan solitos. Pero en cualquier caso podemos hacer de nuevo un nudo borromeo de nudos borromeos = la generalización del borromeo. Y podemos situar la composición de cada registro con su propio RSI. Esto puede hacerse ad infinitum y tendríamos algo que yo he visualizado no sin dificultad: la fractalización de la estructura borromea.

 

Cada hilo en un nivel está su vez formado por tres hilos si profundizamos un nivel más. Una especie de unión entre el lógico Peirce y Benoît Mandelbrot. Y esto se obtiene del discurso analítico tal como le gustaba decir a Lacan.

 

 

Ahora vayamos a la clínica. ¿Qué es un elemento? Ya que Lacan no acepta que el rasgo unario en su dimensión simbólica sea un elemento (eso lo obtiene de la teoría de conjuntos en la que con una definición, o sea con significantes, o sea en la dimensión de la palabra escrita se define lo que es un elemento = una letra). Eso supone que se define con un axioma lo que es un elemento, y entonces Lacan, para no partir de que con signos lingüísticos se define un elemento, sino que se tiene que partir de significantes dice: “un elemento es la letrificación de un significante”. Definición que ya había dado en La instancia de la letra sin indicarla. Una instancia es cada repetición de un signo en un texto escrito, según Peirce; Lacan, al pasar al significante, indica que es éste como letrificado lo que se convierte en un elemento. Es decir, lo ha aplicado para lo yo denomino, siguiendo su traza, la letra como lo real de lo simbólico. Pero ya indiqué que para hacer de un significante una instancia y que un elemento sea igual a otro elemento hace falta el axioma de Identidad. Aquí está el problema, en el significante no aplica pero en la letra sí. No es lo mismo el aparato del decir (palabra apoyada en la estructura del lenguaje) que la dimensión de lo escrito apoyada también en la estructura del lenguaje..

 

Luego con estas letras no vamos muy lejos ya que no salimos del registro simbólico. Por eso Lacan, astuto, sitúa otra manera de hacer con la letra. Ya que la primera letra necesita el rasgo unario simbólico para hacer una letra igual a la otra, es decir, hay una operación doble, rasgo unario necesario como mínimo para la escritura y rasgo unario simbólico para igualar las instancias. Estamos en la tópica del inconsciente, que tanto lee como escribe, pero eso no tendría fin. Tópica entre dos agujeros borromeos de tres hilos entre lo simbólico y lo real mediado por lo imaginario, como he recordado antes.

 

Ahora hay que pensar el goce en su dimensión de sustancia. Y entonces aparecen las otras letras, no las de lo real del significante, sino las de recubrimiento de dicho espacio del goce. Los objetos @ plus-de-goce, que son letras de otra pasta. Ya que no son fónicas, no están en los dichos del sujeto. Esa letra es lo que al final del análisis da los problemas. Es un concepto de letra como un conjunto, es la teoría de la letra articulándose entre ellas de forma distinta a como se articulaba el significante entre ellos (la cadena significante y el Otro). Ahora no hay ningún Otro ni cadena significante sino una nueva topología de letras (matemáticamente la teoría topológica de conjuntos y no la de cadenas significantes). Eso es una gran parte del Seminario "Encore".

 

Esas letras ya no pertenecen estrictamente al registro simbólico o a su real sino que están en las superficies que se pueden definir en la cadena-nudo de la nominación. La primera y más importante es el objeto @ y por eso es esa letra la que al final da guerra en el análisis siendo la que está empotrada en el nombre del sujeto entre la otras letras simples de soporte del significante y por eso esa letra, que recubre el espacio del goce, indica mucho del goce que el sujeto sostiene.

 

Espero haber aclarado esto, que es francamente lioso, pero de una extrema belleza de exponer, ya que es poner en juego lo real de lo simbólico con lo simbólico de lo real (la verdad). Por eso soy tan pesado con hacer entender la operación de la involución significante. Es necesario para entender el modelo de escritura y no de palabra que Lacan nos propone en Lituraterre ¡y poder articularlos!