Instantes clínicos-teóricos

Se trata de plasmar capturas de consideraciones teoríco-clínicas obtenidas de la escucha, las supervisiones de colegas o de centros y también en espacios de enseñanzas orales. Se pierde el discurso en el que aparecieron pero queda la simplicidad de la conclusión

1.- Sobre el autismo, o mejor el EA. EL Otro puede no existir (en cierto sentido que ahora no explicamos), por eso hay que construirse uno que haga las veces de.. . Un Otro al que, después, se le captará su déficit. Su in-existencia (siempre en forma modal y no como afirmación) será trabajada muy a posteriori. Pero si en un momento para un niño cae o se derrumba parcialmente, entonces aparece una clínica con signos psicóticos y autísticos, aveces de difícil diagnóstico y diferenciación. Si se derrumba del todo es el autismo. Si no es excesivamente grave, es porque se ha podido reconstruir un Otro-código lleno de «reglas» de funcionamiento. Otro código a la vez semiótico (al autista le cuesta mucho no actuar como lo haría una máquina de Touring con lalengua) y reglamentario (como las subrutinas en la informática). Si eso se consigue, a veces puede dar algún paso en la construcción del sujeto (en el sentido lacaniano).

2.- Sobre la disociación (fuga disociativa en general). Cuando un sujeto que no dispone del significante del Otro barrado, S(Ⱥ) se le exige que sea consecuente, consistente, no le queda mas remedio que disociarse un poco. Pero cuando además la tesis gira alrededor de lo que cree que es su falso ser (melancolías en general y tipos clínicos afectivos) la cuestión se agrava y el sujeto dividido desaparece radicalmente, pero no como su muerte sino que queda absorbido por el objeto @ y entonces hay un aplastamiento del narcisismo y es cuando aparece la disociación severa que puede llevar hasta la fuga disociativa. Hay que poder ser inconsistente si derrumbarse. La subjetivización que lo permite son los distintos niveles de la castración del Otro o del sujeto. Esto es patente cuando se intenta romper una pareja de paranoico y afectivo que se llevan faltal, y el afectivo se derrumba. También puede verse en mujeres afectivas emparejadas con EAS de alto rendimiento, cuando éste ya no puede más con la exigencia de ella de que le dé ‘ lo que sea’ como continua demanda de amor patológica. Clínica que no debe confundirse con una histeria y un inhibido algo obsesivo o rígido.